Anuncios
No te lo puedes perder

San Borondón

Isla de San Borondón, tierra canaria imaginada

Isla de San Borondón

Escena del ‘Periplo de San Brandán’.

La isla de San Borondón es un mito popular de Canarias. Una isla que aparece y desaparece de forma caprichosa sobre el mar. Un lugar remoto y desconocido que, en cualquier caso, no es exclusivo del Archipiélago.

El mito hay que asociarlo al periplo del legendario San Brandán de Clonfert, San Borondón, en su versión canaria, aunque también hay quien relaciona la existencia de la isla con leyendas antiguas griegas.

La isla de San Brandán está presente en infinidad de escritos antiguos. Está presente en la cartografía europea medieval y sus evocadoras leyendas rellenan páginas de la mitología náutica de Irlanda, Gran Bretaña o Portugal.

Isla esquiva

Quienes dicen haberla visto al oeste de Canarias, su probable asiento, se refieren a San Borondón como una isla esquiva, innacesible, envuelta siempre bajo un manto de niebla o nubes. Así, se la ha llamado ‘La isla Non Trubada’, ‘La Encantada’. ‘La Isla Perdida’, ‘La Encubierta’ o, éso, ‘La Inaccesible’.

San Borondón en el mapa de Guillermo Delisle

Mapa de Guillermo Delisle, 1707.

Tan real debió parecer para las generaciones antiguas, que hasta el Tratado de Alcaçovas-Toledo de 1479, que delimitó las áreas de influencias atlánticas de Castilla y Portugal, la asignó como perteneciente al Archipiélago canario y bajo una etiqueta elocuente “aún por ganar”. Incluso en marzo de 1520, Magallanes le dio el nombre de San Borondón a una bahía de lo que hoy es la provincia de Buenos Aires. Entonces se creyó que aquel estuario era un trozo desgajado de la esquiva isla canaria.

Tan real debió parecerles esta promesa de isla, que durante varios siglos se organizaron expediciones de conquista. En Canarias, en los siglos XVI; XVII y XVIII, menudearon las expediciones descubridoras para encontrar la isla de San Borondón. Así, Hernán Pérez de Grado, regente de la Real Audiencia de Canarias, afirmó haber estado en ella en 1570, incluso haber perdido alguna de su gente en las costas borondonianas.

Isla de San Borondón en Canarias

Mapa medieval que representa a la isla de San Brandán.

Dicen que también llegaron a ella, el regidor de La Palma, Fernando Villalobos, con tres navíos, Alonso de Espinosa, gobernador de El Hierro, así como Pedro Vello, piloto luso. En 1604, Gaspar Pérez de Acosta y Fray Lorenzo de Pinedo la buscaron pero sólo vieron nubes. Gaspar Domínguez, un piloto de Santa Cruz de Tenerife, la buscó por encargo del Capitán General de Canarias con la intención de confirmar los insistentes informes de avistamientos.

En 2005, en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife se pudo ver una exposición de un viaje realizado a San Borondón en 1865 por una expedición británica. Los organizadores dijeron haber recopilado dibujos y fotografías de la misión descubridora, material procedente de una vieja colección encontrada en las Antípodas.

La ciencia moderna dice haber encontrado una explicación para la existencia de esta isla inexistente. Se trataría pues de fenómenos de refracción, espejismos, en el mar o acumulaciones de nubes con formas características.

Pero, sea como sea, para los canarios, la isla de San Borondón, es tan real como sus sueños y sus ilusiones.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: