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Sombrearse bajo un bosque de laurisilva en Canarias y mirar para otro lado

Sombrearse bajo un bosque de laurisilva en Canarias representa para mí una de las experiencias más cautivantes en las islas. No sólo por sentirse acogido bajo el dosel que forman sus grandes árboles en un ambiente azocado y húmedo, sino por algo más, por poder descubrir ante mis ojos ejemplos de la fuerza vital de la naturaleza.

Bosque de Los Tilos en la isla de La Palma.

Hay que ver de otra manera, hay que mirar para otro lado, para entender cómo esos árboles del bosque húmedo canario han sido capaces de evolucionar de manera conjunta para crear un tipo de bosque húmedo con características únicas que benefician a todas sus especies vegetales.

A lo que voy, el bosque de laurisilva canario se ha beneficiado de una serie de procesos naturales asociados a la etiqueta de convergencia evolutiva. Todo, para sobrevivir, para adaptarse a las condiciones medioambientales. Y lo más maravilloso de todo, incluso para cambiarlas.

Así, los laureles, los viñatigos, los acebiños, los madroños, los mocanes, las fayas, los brezos o los tilos, especies del monte húmedo canario han desarrollado una serie de estrategias evolutivas que les garantizan muchos beneficios que por sí solas no conseguirían.

Estas plantas han ido evolucionando a lo largo de miles de años copiándose unas a otras para mejorar sus fortalezas y para reducir sus debilidades; desde los portes, la forma de los troncos, los tonos de verde dominantes hasta la geometría de las hojas.

Los árboles de la laurisilva tienen el potencial de crecer mucho en altura y desarrollar buena parte de sus hojas en lo más alto. Sí, para conseguir un puesto preferente con la finalidad de exponer sus hojas a los rayos de sol (sí, para hacer la fotosíntesis), pero también para sombrear el suelo del bosque.

Con ello, consiguen mantener húmeda la superficie y garantizarse un aporte más regular de agua y, también de paso, impedir que otras variedades vegetales arraiguen en el sustrato y se conviertan en competidoras por los nutrientes. Sin sol estas plantas, lo tienen difícil.

Laurel (Laurus novocanariensis).

Otra de las características asociadas a la convergencia evolutiva es la forma de las hojas de las especies vegetales de la laurisilva. Tienen una forma lanceolada (como de punta de lanza) característica, con el centro deprimido y con una punta con filo caído (mucrón apical) que lleva la humedad captada en el ambiente alto de las copas hasta la punta para convertirla en gotas que acaban por irrigar el suelo. Y es que estos árboles son auténticas máquinas de recoger agua del húmedo alisio.

Tocando las hojas

Mirando más en detalle estas hojas, tocándolas, se puede apreciar otra característica convergente y es la de presentar sobre su superficie un encerado natural que no sólo hace más fácil que las gotas se deslicen hasta el extremo para caer, sino que favorece la respiración y la transpiración de la misma planta. La cera de las hojas les ayuda a autolavarse.

Y si miras con ojos de lince podrás distinguir otras características más especificas, como las cualidades de enredarse unas sobre otras sin parasitar (condición linaloide) y la de trepar para afianzarse, para apoyarse unas encima de otras con la finalidad de ganar altura y una buena posición en lugares clave.

Como ves, el bosque de laurisilva canario está vivo en más de un aspecto. Y sobra decir que, aunque no puedas percibirlo, sus especies vegetales siguen evolucionando ante tus ojos aunque a una escala de tiempo que se escapa a nuestra capacidad de apreciación.

Ermita de Lourdes en el Parque Nacional de Garajonay.

Hay muchos rincones de las islas donde puedes disfrutar de esta experiencia que yo llamo ‘sombrearse bajo un bosque de laurisilva en Canarias‘, lugares donde constatar cada uno de estos procesos naturales, en La Palma, en Tenerife… pero yo me quedo con uno que me viene a la imaginación automáticamente.

El lugar está situado en el entorno de la Ermita de Lourdes en el Bosque del Cedro en la isla de La Gomera. El punto lo he marcado en el mapa que aparece abajo, para que puedas encontrarlo y es la imagen que tienes aquí arriba. 

 

Casa rural al borde del Parque Nacional de Garajonay

Vista desde la terraza de la casa rural.

Más, mucho más. Si quieres que la experiencia en un bosque de laurisilva en Canarias con valor añadido y para comprobar estas variables de la convergencia evolutiva sean parte de unas vacaciones con sentido en Canarias, aquí te dejo un alojamiento gomero que te recomiendo cerca, en las cumbres de La Gomera. Está en el caserío del Cedro, en el municipio de Hermigua y su terraza, como ves, tiene por horizonte al bosque de laurisilva. Clica en el enlace para ver más detalles o realizar una reserva.

 

Localización de la Ermita de Lourdes en el Bosque del Cedro
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