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La Caldera de Taburiente no es un volcán, no, para nada (pero bien que lo parece)

Parece un gigantesco cráter, pero no lo es, lleva nombre de volcán, y sin embargo, en la inmensa depresión no se ha olido a azufre en los últimos cincuenta millones de años. A pesar de su perfil, la Caldera de Taburiente, enclavada en el corazón de la isla de La Palma, nunca lo ha sido verdaderamente. Su origen hay que buscarlo en la acumulación de materiales geológicos y en una ingente actividad erosiva posterior, desarrollada durante centenares y centenares de siglos pero que todavía continúa. Lo demás son sólo apariencias.

La Caldera de Taburiente constituye cuatro quintas partes de la superficie del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente. Sin embargo, mucho más que su extensión, su influencia trasciende más allá de su perímetro. Su posición central en la Isla ha hecho excavar barrancos de distribución radial a su alrededor, cauces que históricamente han sido aprovechados para la agricultura, de su amplia cuenca bebieron los isleños durante siglos y sólo la Caldera ha hecho posible desniveles sobre el terreno tan importantes como para haber diversificado en altura la ya de por sí rica vegetación insular.

Ningún accidente geográfico de la isla de La Palma ha influido tan decisivamente sobre la vida de sus habitantes como este gigantesco circo natural. Resulta difícil comprender, observando el paisaje descarnado, que se desmenuza sólo con tocar, que la Caldera de Taburiente no se creara a partir de una gigantesca explosión. Durante décadas los geólogos y los volcanólogos rastrearon su superficie en busca de cráteres, pero sólo encontraron indicios para confirmar que se trata de un espacio creado por la acumulación de materiales provenientes de pequeños conos, actualmente desaparecidos, que fueron erosionados durante millones de años hasta crear el relieve actual.

Vista del espacio de la Caldera de Taburiente

Vista de la Caldera de Taburiente desde el espacio.

Hoy, gran parte de la bibliografía escrita desde 1825, fecha en la que el geólogo Leopold von Buch descubrió la Caldera de Taburiente para la ciencia, sólo tiene un valor histórico o testimonial, sumida como está en errores de bulto y en referencias a erupciones volcánicas casi apocalípticas. De todas formas, a Von Buch se le debe al menos el nombre. El geólogo germano dio el apelativo castellano de caldera para este tipo de formaciones. Una denominación que se ha conservado para las verdaderas calderas eruptivas.

Uno de los elementos más característicos del paisaje del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente son los roques, que quedan como vestigios de anteriores formaciones rocosas, aislados, cercados o coronados por pinos, que ofrecen, sin duda, las imágenes más pintorescas del entorno.

Pero la verdadera riqueza de la Caldera y la que permitió su conservación durante siglos, fue el agua. La Caldera de Taburiente acoge durante la mayor parte del año un hilo de agua, que muchos han bautizado como río, y que no es más que la sombra de lo que un día fue el río Ajerjo prehispánico, que corría al mar por el Barranco de Las Angustias. Hoy este flujo de agua es la única corriente ‘continua y libre’ de Canarias.

Sin embargo, las aguas de la Caldera de Taburiente han sido algo más para los palmeros. Históricamente fueron frecuente fuente de problemas para La Palma. El primer propietario, de la Isla y de la Caldera, el conquistador Alonso Fernández de Lugo, cedió las aguas y tierras de la zona a su sobrino. Este otorgamiento, las especulaciones posteriores, la destrucción de algunos archivos de heredamientos, la imprecisión de limites y jurisdicciones, y hasta la contradicción de algunas leyes reales con la realidad imperante, sólo fueron acumulando litigios, algunos de los cuáles han sobrevivido al siglo XX.

Hoy, la Caldera, horadada por 150 pozos, fuentes, manantiales y galerías de la que se sirven 2.500 regantes, va viendo descender sus acuíferos, aunque el caudal total siga asombrando por su volumen.

Borde superior de la Caldera de Taburiente

Borde superior de la Caldera de Taburiente.

Muestrario vegetal

Debido a los grandes desniveles que imperan dentro del Parque es posible encontrar en él la mayor parte de los tipos de vegetación que crecen en el Archipiélago, desde la plantas casi litorales, hasta las de alta montaña. Pero la riqueza se multiplica a los ojos si se echa un vistazo a las estadísticas.

Una de cada cinco especies vegetales es un endemismo local, la mitad de las plantas del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente o son del Archipiélago, a lo que hay que sumar, además, 1.206 de especies exclusivas de las islas atlánticas. Sólo diez no son de la tierra. La especie más difuminada en el espacio es indudablemente el pino canario, que puede encontrarse en el fondo de la Caldera, pero también sobre los riscos más inaccesibles, como dan prueba las gargantas que rodean al Roque de Idafe.

El pinar ha permanecido inalterado históricamente, por una parte por la protección que se le ha otorgado y por otra ante la evidente imposibilidad de extraer la madera en un terreno impracticable. Su distribución desigual no obedece a la intervención humana sino a la pobreza de unos terrenos fuertemente erosionados.

No obstante, el principal enemigo del bosque en el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente no ha sido tanto la erosión o el fuego -el pino canario tiene la facultad de rebrotar después de ser arrasado por las llamas como el ganado de cabras y los muflones introducidos, que hasta que fueron retirados del Parque acababan sistemáticamente con la cubierta vegetal formada por el sotobosque. Un espacio imprescindible para el sustento y la regeneración de la vida en el bosque canario.

Los estratos de terreno inferiores de la Caldera de Taburiente son lugares para la jara -gran colonizadora tras los incendios- , el faro, la gacia, la tedera, el tomillo. Por encima de ellas, se ordenan las especies de mayor interés. Son los endemismos isleños de Canarias que crecen sobre los escarpes, recostados sobre grietas y escotaduras. En esos lugares se pueden encontrar bejeques, orejones, escobones, meleras y cinco variedades de tajinastes, cuatro de ellos endemismos palmeros. El nivel superior, por encima ya de los 1.800 metros, es el dominio de las leguminosas de alta montaña, como el codeso, con sus vistosas flores amarillas, que sobre los 2.000 metros ya no tiene .que competir con los pinos o los cedros canarios, muy diseminados sobre las paredes del fondo de la Caldera de Taburiente.

Roque de Idafe

El último y más recóndito espacio, al abrigo de los barrancos y en terrenos de aluvión, abajo, en el fondo del circo; lo ocupan representantes de los bosques de lauráceas, como el brezo, el acebiño, la faya o el viñátigo. Relictos de un bosque que desapareció de la franja mediterránea durante la última glaciación. La Caldera de Taburiente también es el hogar de muchas especies animales. Murciélagos, lagartos, conejos, arañas lobo, escolopendras, abejas y hormigas de todos los tamaños se reparten el espacio con aves de vistosos colores, como la abubilla, el herrerillo o el petirrojo, y rapaces que. sólo conocen los farallones basálticos más elevados.

El rey de Tierra Fuerte

La isla de La Palma en tiempos de la conquista se dividía en doce cantones, al frente de los cuáles había un jefe que regía los destinos de su comunidad. El de la Caldera, gobernado por el irreductible Tanausú, recibió el nombre de Aceró, o Tierra Fuerte. Aceró fue el último territorio que ocuparon los castellanos, debido, sobre todo, a la imposibilidad de penetrar en el interior de la Caldera después de varios intentos infructuosos tras remontar el llamado río Tazacorte. Algo que sólo se consiguió después de una estratagema protagonizada por Alonso Fernández de Lugo, que acabó en matanza. El caudillo Tanausú y su huelga de hambre pasaron a la leyenda.

A pesar de la importancia de estos acontecimientos, la Caldera de Taburiente conserva pocos vestigios aborígenes. La mayor parte son inscripciones sobre piedra, signos alfabetiformes y grecas, desperdigadas en lugares de uso común, como fuentes o zonas de pastoreo y de paso. No obstante, se sabe de la existencia de un posible tagoror en el Barranco de los Cantos y aún se pueden ver los restos derruidos de un poblado, llamado popularmente de Tanausú, en el camino de Tenerra a Taburiente.

Vista del Barranco de las Angustias

Barranco de las Angustias.

Senderos paso a paso

  • Ruta 1. Miradores de la Caldera de Taburiente desde el exterior. En coche (10 kms./20 min.). Muy cerca de la Casa Forestal de El Paso arranca una carretera asfaltada que lleva a los miradores de La Cumbrecita y del Lomo de las Chozas.
  • Ruta 2. Roque de los Muchachos. En coche (40 kms./75 min.). Desde Mirca en Santa Cruz de La Palma, una carretera también asfaltada conduce al Roque de los Muchachos y al Astrofisico de La Palma por el borde noreste de la Caldera de Taburiente. Hermosas panorámicas a lo largo del camino. Crestas, desfiladeros y curiosas formaciones basálticas, como la Pared de Roberto, salen al paso a lo largo de la ruta.
  • Ruta 3. Ascensión al Pico Bejenado. En coche y a pie. Siguiendo la carretera de Valencia (El Paso) se llega a un cruce de donde parte una pista de tierra, a la izda., que hay que seguir a pie. Este camino desemboca en otra pista, que conduce, en una hora, directamente a la cima del Bejenado. Desde arriba la vista alcanza a toda la Caldera y el Valle de Aridane al sur.
  • Ruta 4. Llanos de AridaneTaburiente. En coche y a pie (4 horas). La ruta parte de los Llanos de Aridane en dirección al Lomo de los Caballos hasta una pista de tierra que lleva al Barranco de las Angustias. A partir de ahí se sigue a pie por el cauce hasta llegar a Dos Aguas. Hay que tomar el barranco de la derecha, para 250 metros más adelante coger otro sendero que parte a la izquierda y que lleva a Taburiente. La vista del Roque de Idafe arriba, es sobrecogedora. Esta ruta tiene un sendero alternativo de longitud similar que consiste en seguir el canal de agua que sube por el Barranco de las Angustias.
  • Ruta 5. Barranco de las AngustiasTaburiente. En coche y a pie (2 horas). Partiendo del cauce de las Angustias en coche se llega a Los Brecitos, donde termina la carretera. Un sendero en buen estado y bien señalizado lleva en poco más de una hora a Taburiente y a su zona de acampada.
  • Ruta 6. Mirador de La CumbrecitaTaburiente. A pie (5 horas). Desde La Cumbrecita un sendero atraviesa una de las zonas más hermosas del Parque Nacional. El camino ofrece alguna dificultad.
  • Ruta 7. Barrancos de Verduras de Afonso y El Diablo. A pie (3 horas y media). Desde la zona de acampada de Taburiente se sube por el barranco hasta que se bifurca. Allí hay que continuar por el camino de la derecha hasta llegar a otro barranco que sale también por la derecha, es el de El Diablo. Volviendo atrás se puede seguir por el cauce de Las Verduras hasta la cascada de su fondo. Estos senderos atraviesan las zonas más húmedas del Parque, donde son frecuentes las escorrentías más o menos permanentes, pero también los desprendimientos. 
  • Ruta 8. Barranco de Los Cantos y. Salto de la Desfondada. A pie (3 horas y media). En el punto de bifurcación de los barrancos de la ruta anterior, tome esta vez el cauce de la izquierda durante un trecho hasta que vuelva encontrar otro sendero que vuelva a salir a la izquierda, sígalo. En veinte minutos estará ante una impresionante cascada que se descuelga del risco. Para continuar hasta el final del Barranco de los Cantos hay que volver atrás y seguir el borde del agua. El camino está recorrido por varias charcas en las que se puede bañar sin peligro.
  • Ruta 9. Subida al Roque Huso. A pie (2 horas y media). Frente a la zona de acampada, un camino bien marcado lleva al Roque Huso. Desde allí, también se puede admirar la cascada de La Desfondada, pero desde otro punto de vista. Hermosas panorámicas de la Caldera de Taburiente.
  • Ruta 10. Cascada de Los Colores. A pie (25 minutos). Esta ruta es una variante para los que elijan el Barranco de Las Angustias para entrar o salir de la Caldera o cuando se baje de Taburiente por el camino de El Reventón. Al final de este sendero hay que seguir las aguas del barranco, que tienen un color blanco-amarillento. Siga su curso, en 20 minutos se llega al pequeño salto de agua.

Mapa del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente

Guía práctica

Descripción

El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente fue creado en 1954, y ampliado posteriormente en 1981, sobre una superficie de 46,9 kilómetros cuadrados. La Caldera es un gigantesco circo de 28 kilómetros de perímetro nacido de la erosión de una masa montañosa, que hace millones de años se elevaba monolíticamente por encima de los 3.000 metros. Una montaña surgida por la combinación de las presiones tectónicas del continente africano y la actividad volcánica submarina en Canarias. Esa erosión posterior ha excavado barrancos y la pared de los farallones que se levantan rodeando el espacio a 600 ó 700 metros de altura sobre su base. El Roque de Los Muchachos, además de acoger un observatorio del Astrofisico de La Palma, es la cima más alta del conjunto y de la Isla (2.426 m.). El Parque recibe cada año la visita de alrededor de cien mil personas.

Cómo ir a la Caldera de Taburiente

Cuatro carreteras permiten llegar en coche hasta el Parque desde El Paso al Mirador de la Cumbrecita (asfaltada), desde los Llanos de Aridane al Lomo de los Caballos, por el Barranco de las Angustias (pista forestal), una carretera local asfaltada desde Santa Cruz de La Palma al Roque de los Muchachos y otra igualmente asfaltada que desde Garafía conduce a los observatorios (12 kms. de cuesta pronunciada).

Qué ver también en la zona de la Caldera de Taburiente

  • Ermita de la Virgen del Pino en El Paso. En el camino al Mirador de La Cumbrecita. Romería bianual (septiembre). Curiosas muestras de arte popular. Para conocer el horario de apertura y misas, lo mejor es llamar a la parroquia, telf. 922 485 377.
  • Santuario de la Virgen de Las Angustias. Sobre la desembocadura del Barranco del mismo nombre. Retablo, pinturas y obras de arte menor muy interesantes. Abierta habitualmente. Misas todos los sábados a las 17.30 horas.

Dónde comer cerca de la Caldera de Taburiente

Dentro del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente no hay evidentemente establecimientos de restauración. Los más cercanos se encuentran en El Paso. Estos son algunos, de los más interesantes:

  • Restaurante Balcón Taburiente. En la entrada a la Caldera de Taburiente por los Llanos de Aridane. Camino de Cantadores, 2. El Paso. Carne de cerdo, papas arrugadas y buen vino de La Palma.
  • Bodegón Tamanca. Restaurante ubicado en una cueva. Delicias palmeras, vino de malvasía de la isla de La Palma y tapas variadas. En la carretera a Fuencaliente. Restaurante, bar, grill y vinoteca.

Dónde alojarse cerca del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente

Dentro de la Caldera hay una zona acotada para acampar, al borde del pequeño curso del Taburiente, muy cerca del Roque Salvaje. Hay que pedir un permiso en el Centro de lnformación (ver direcciones y teléfonos útiles) que da derecho a una estancia de dos noches como máximo. La capacidad de la zona de acampada es de 100 personas al día.

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Algunos consejos útiles

La Caldera corno la de Taburiente, producto de la erosión, es terreno abonado para los desprendimientos y los deslizamientos. Hay que extremar los cuidados en los senderos de La Palma, muchos de los cual,es pueden estar interrumpidos. Avisa a los guardas del parque de cualquier recorrido largo que vayas a realizar, recorrido que, en ningún caso, puedes hacer fuera de los senderos marcados.

Hay una larga lista de actividades prohibidas dentro de los límites del Parque, entre ellas: arrojar basura, hacer ruidos, introducir plantas o animales extraños al entorno, cortar o talar especies vegetales que crecen en él, hacer fuego o, por ejemplo, usar jabón, aunque no está prohibido bañarse en las charcas. Se recomienda no ir nunca solo y evitar los meses de invierno, cuyas lluvias torrenciales vuelven a algunas .zonas de la Caldera especialmente peligrosas. No olvides las ropas de abrigo cómodas para la altura y un calzado adecuado para las caminatas.

Direcciones y teléfonos útiles

  • El Centro de Visitantes del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente está en El Paso, a la entrada del Mirador de La Cumbrecita, en El Paso. Telf. 922 486 000. Horario de 8.00 horas a 15.30 horas de lunes a viernes.
  • Oficinas del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente. C/ O’Daly, 35. Santa Cruz de La Palma. Telf . 922 413 141. Allí podrás pedir más información o el acompañamiento de un guía (gratuito).

Más información

  • HERNÁNDEZ PÉREZ, M.S: ‘La Palma prehispánica’. Las Palmas de Gran Canaria, 1977.
  • Icona: ‘Parque Nacional de Taburiente’. Parques Nacionales de Canarias. Madrid, 1980.
  • SANTOS, Arnoldo: ‘Vegetación y flora de La Palma‘. Editorial Insular Canaria.

Imagen aérea del parque nacional y rutas de senderismo en la Caldera de Taburiente.

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About Sergio Suárez Benítez (99 Articles)
Periodista, curioso empedernido, interesado con intereses que alimentan el espíritu y un enamorado de las Islas Canarias, mi hogar y el lugar de mis mejores sueños.
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