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Villa de La Orotava: el balcón del Valle

La Villa de La Orotava surgió al concluir la conquista de la isla de Tenerife. El primitivo caserío, que agrupó a las construcciones en torno a las Doce Casas y a la primera iglesia de la Concepción, se levantó probablemente en uno de los asentamientos que había elegido la comunidad guanche de la zona, los primeros pobladores aborígenes del Valle de La Orotava. Aquel lugar fue, como para los que llegaron después en generaciones posteriores, el balcón del Valle.

Aún siendo remota la ocupación del terreno, el espacio tal vez fue el menos apropiado para una ciudad. La trama urbana siempre tuvo la desventaja de crecer un en terreno inclinado, a veces en fuerte pendiente. Sin embargo, al menos en los primeros tiempos, significó una garantía de seguridad. La de evitar el mar y los ataques piratas y ser vigía permanente de la costa inmediata, pero sobre todo, una ventaja al crecer muy cerca de los manantiales. Los mismos que hicieron del Valle de La Orotava un importante centro de producción de vinos y de La Villa un reflejo de ese esplendor.

Iglesia de la Concepción de La Orotava

Iglesia de la Concepción de La Orotava.

El primitivo caserío de La Orotava se extendió desde las inmediaciones de la iglesia de Ia Concepción y las viviendas principales (Doce Casas) a la denominada Villa de Arriba, formándose a comienzos del siglo XVII el barrio de El Farrobo. A diferencia de otras ciudades canarias, la trama urbana no fue caótica, ni siquiera en sus comienzos, y, todo, a pesar de la comentada pendiente del terreno. Ya en 1506, una reforma urbana, promovida por el licenciado Ortíz de Zárate, muestra un intento de aportar racionalidad al crecimiento de la población. Dc hecho, siempre existió una voluntad tácita para no robar la vista del mar a los vecinos.

El templo de Nuestra Señora de la Concepción (1)(*), levantado con el dinero de las familias influyentes orotavenses, fue uno de los primeros conjuntos arquitectónicos que sirvieron de eje a la Villa. La Concepción fue fundada muy temprano, en 1501. Y terminada trece años más tarde. Sin embargo, la pobreza de los materiales empleados y el crecimiento de la población aconsejaron en 1546 una nueva construcción. No obstante, la segunda iglesia, muy ampliada para el año 1700, también hubo de demolerse (1758) al ser arruinada por la erupción del Volcán de Güímar (1704-1705).

Un tercer templo -el actual- fue alzado en el mismo lugar en 1768, concluyendo sus obras veinte años más tarde. Los primeros planos de la Concepción son del arquitecto Antonio José Eduardo y las reformas completadas en el edificio en 1777 de Ventura Rodríguez, la figura más relevante del neoclásico dieciochesco español. El templo es una excelente mezcla del más puro estilo barroco, a pesar de los intentos reformadores de un Ventura Rodríguez muy clásico.

La fachada, de planta poligonal convexa, está enmarcada por dos torres de 24 metros con base cuadrada que arrancan con base cuadrada para continuar en octógono. El frontis está recorrido por una cornisa serpenteante y por motivos curvos genuinamente barrocos. En ella, unos relieves recuerdan la procedencia del capital que ayudó a levantar el templo. A un lado, Cuba por sus indianos, y, al otro, Canarias por las familias tinerfeñas. Tras la fachada corren tres naves, alrededor de la cuales se ordenan seis capillas laterales. Arriba, una elegante cúpula está rematada con un cimborrio cuya estampa se ha convertido en uno de los elementos más característicos del paisaje urbano de la Villa de La Orotava.

Conventos

Los agustinos se instalaron en La Orotava en 1648, pero no es hasta 1671 cuando comienzan a construir un templo propio en el lugar que ocupaba la vieja ermita de San Roque. La Iglesia de San Agustín (2), tal como nos ha llegado, tiene planta basilical con tres naves entre las que se alza ligeramente la central.

Casa tradicional en el casco de La Orotava.

Casa tradicional en el casco de La Orotava.

Destacan las dos capillas del crucero que sobresalen a los costados de la iglesia. Precisamente, en uno de sus lados, en el norte, pueden verse los cuatro arcos de medio punto -tres de ellos ciegos- de la época en la que el terreno se alzaba a la altura de la iglesia por ese costado. El edificio fue construido como es común en Canarias, con piedra y barro revestido, reservando la cantería para las esquinas. A la derecha de la curiosa portada del templo se alza, a modo de espadaña, un campanario de cantería de tres cuerpos que servía también de acceso al claustro del convento agustino.

Por su parte, la fundación de los franciscanos, la primera de una orden monástica en La Orotava, tuvo una vida más azarosa. El primer edificio fue levantado gracias al patronazgo de Bartolomé Benítez de Lugo en la ermita de San Lorenzo (1519), frente a su casa solariega. De aquella fundación que Viera y Clavijo calificó como ‘El Escorial de Canarias’, por su riqueza y grandiosidad, sólo quedaron cenizas tras el incendio del edificio en 1801.

En los años siguientes, se levantó sobre sus ruinas la Iglesia de San Francisco y el Hospital de la Santísima Trinidad (3), del que fueron exclaustrados los frailes en 1835. Del primer edificio del hospital, reconstruido y ampliado, sólo queda el pórtico, la planificación general de la construcción y el alzado de las galerías en torno al patio, además de las escaleras de la clausura.

Por lo que se refiere a la iglesia y al Convento de Santo Domingo (4), la fundación de los dominicos en La Orotava data el año 1593. La orden no pudo asentarse con anterioridad por el abierto rechazo de los franciscanos. La misión tuvo que buscar el apoyo de una familia ilustre -los Mesa- para que, como patronos, ejercieran su influencia. Así, siguiendo una política de hechos consumados, los dominicos se aprestaron a edificar su templo en una antigua ermita de San Benito.

Las obras de la iglesia se inician en 1612 con el alzado de la primera de las once capillas actuales, la última levantada en 1747. La construcción, en la que intervino de forma decisiva el arquitecto Obarán, sigue un esquema de cruz latina al que acompaña un gran claustro. Destaca la torre de la iglesia, que arranca como la de la Concepción con un cuerpo cuadrangular para continuar de forma octogonal. El remate con arquería y cúpula en forma de bulbo da al campanario un aspecto singular.

La Iglesia de San Juan Bautista (1728-1748) (5) tiene su origen en una ermita construida en 1608 en el Camino del Farrobo. Hoy, la cabecera del templo corresponde precisamente a esta primitiva edificación. Se trata de una construcción en planta de cruz latina que tiene un presbiterio profundo y elevado mediante escalinatas con el coro detrás del altar. Fuera destaca un vistoso balcón canario de madera. La puerta cercana del balcón recrea un tema con resabios barrocos, en los casetones están labradas varias calaveras con bonetes y corona real que expresan al visitante lo efímero de la vida.

Calle de la Iglesia en la Villa de La Orotava.

Calle de la Iglesia en la Villa de La Orotava.

Otros dos edificios religiosos muestran cierto interés: la Ermita de Franchy (7) (siglo XVI) y la Ermita del Calvario (53) (1914-1916), obra de Mariano Estanga. En su interior, se guardan un San Isidro, una Piedad y una talla de Santa María de la Cabeza, aceptadas como obras de Estévez. La La Villa de La Orotava conserva interesantes obras de arquitectura civil, muchas de ellas casonas que hablan por sí solas de la prosperidad económica de su burguesía comercial.

De entre todas, destacan las conocidas Casas de los Balcones, la de los Fonseca (hacia 1650) (35) y la que ocupa el número cinco de la calle San Francisco (1670) (36). Ambas levantan dos cuerpos sobre planta rectangular, bajo los que se acoge un patio porticado. El segundo piso de estas viviendas distinguidas es el noble, al que dan los balcones, que en estos edificios tienen una triple función: la de ser mirador, la de servir de secaderos de grano de la tercera planta y la de ser moderadores del agua y la lluvia bajo el tejado.

La singularidad de estas casonas nobles en muchas ocasiones queda remarcada por una portada sobre la que por regla general se descubre un escudo familiar. Es el caso de la vivienda de los Lercaro (40), de corte barroco, la de la Familia Molina (1590) (37), o la de los Monteverde (39), de estilo renacentista.

Fachada de una casa modernista en La Orotava.

Casa Machado y Llarena y su ventana modernista.

Los Monteverde, la familia que inició la tradición de las alfombras del Corpus de La Orotava (1847), mantuvo una vivienda que podría servir de ejemplo para entender la organización del espacio de estas casonas. En ella, la puerta adintelada da paso a un amplio zaguán que conduce al patio alrededor del cual se distribuyen las habitaciones en diferentes niveles.

Pero, La Orotava ha seguido incrementando y enriqueciendo su patrimonio, como prueban algunos de los edilicios construidos en los dos últimos siglos. Unas veces se trata de viviendas en el más puro estilo neoclásico o ecléctico, y otras una recreación o una actualización de otras estéticas como las del mudéjar, la barroca e incluso la gótica, fieles al historicismo arquitectónico imperante en los siglos XIX y XX.

Uno de los edificios más importantes de este grupo tal vez sea el del Ayuntamiento (6) (1875-1895), que se levantó sobre el solar del Convento de las monjas clarisas. Los planos primitivos (1869) se deben al arquitecto to Pedro Maffiotte, aunque el proyecto de terminación es de Manuel Oráa. En el edificio, predomina la horizontalidad acusada por las largas alas. El cuerpo central está ennoblecido con la triple balconada de rejería, pero, sobre todo, por el tímpano superior.

Los motivos historicistas asaltan cualquier esquina, como los neobarrocos que se pueden encontrar en casas modernistas, como la que Estanga realizó para los Machado (10), o el neogótico en la de los Salazar (23), o las raíces del herreriano en la mansión de los Ascanio Monteverde (19) (1928) -hoy Liceo Taoro– o el mudejarismo, en el kiosco de la Plaza de la Constitución (20), en el que intervino el Maestro Granados y hasta el eclecticismo más puro en el mausoleo realizado en mármol de Carrara (1882), que se levanta en lo alto del Jardín Victoria en la antigua residencia de los Ponte. Sólo por citar algunos ejemplos; porque a La Orotava hay que descubrirla, y, éso,sólo es posible hacerlo calle a calle.

(*) Los números de una y dos cifras entre paréntesis se refieren a la localización de los edificios en el plano adjunto de la Villa de La Orotava.

Plano de la Villa de La Orotava

Edificios de interés histórico de la Villa de La Orotava

1. Iglesia de la Concepción, barroca (siglo XVIII). 2 Iglesia y Ex-Convento de San Agustín, barrocos (siglo XVII). 3. Iglesia de San Francisco y Hospital de la Santísima Trinidad (siglo XIX). 4. Iglesia y Ex-Convento de Santo Domingo (siglos XVII y XVIII). 5. Iglesia de San Juan Bautista (siglo XVlll). 6. Ayuntamiento, neoclásico (siglo XIX). 7. Ermita de Franchy (siglo XVI). 8. Tomás Zerolo nº 1, edificio del siglo XVIII (balcones, escudos y aleros). 9. Casa Ascanio, Tomás Zerolo nº 8, construcción romántica (siglo XIX). Casa Machado. Tomás Zerolo nº 10, frontis modernista (siglo XX), trasera, siglo XVIII. 11. Tomás Zerolo, nº 12, fachada de cantería. 12. Tomás Zerolo nº 13, vivienda del siglo XVII, interesante ventana de la esquina. 14. Tomás Zerolo nº 19, edificio del siglo XVIII, interesante balcón de la calle Viera. 15. Tomás Zerolo nº 25, casona del siglo XVI, renacentista. 16. Tomás Zerolo nº 27, edificio del siglo XVIII, interesante escudo y balcón. 17. Nicandro González nº 1, construcción del siglo XVIII. 18. Casa Alonso Llarena. Nicandro González nº 7 (siglo XVIII), interesante balcón lateral. 19. Liceo Taoro. Plaza de la Constitución, nº 5, casa estilo ecléctico (siglo XX), hermosos jardines. 20. Kiosco de estilo neomudéjar (1914), Plaza de la Constitución. 21. Plaza de la Constitución nº 9, edificio del siglo XVIII. 22. Casa Méndez, San Agustín nº 8, vivienda de estilo romántico (siglo XIX). 23. Casa Salazar, Inocencio García nº 1, de estilo neogótico (siglo XX). 24. Casa Ponte, Inocencio García nº 10, edificio de estilo romántico (siglo XIX). 25. Carrera nº 7, casa natal del escultor Fernando Estévez (siglo XVIII). 26. Casa Fernández, Carrera nº 22, construcción de estilo romántico (siglo XIX). 27. Nicolás de Ponte, esquina a Carrera, edificio del siglo XIX 28. Biblioteca Municipal y Casino Orotava. 29. Viera nº 6, casa del siglo XVIII. 30. Vivienda del siglo XVIII, ajimez con celosía (ventana con columna en medio). 31. General Caraveo Grimaldi nº 28, vivienda y jardín. 32. Hermano Apolinar nº 5, construcción neoclásica (siglo XVIII). 33. Familia Lugo, Hermano Apolinar nº 37, edificio neoclásico (siglo XVIII). 34. San Francisco nº 1, construcción del siglo XVIII. 35. Casa Fonseca (hacia 1650), San Francisco nº 3, Casas de los Balcones. 36. Casa Jiménez-Franchy, San Francisco nº 5, Casa de los Balcones (siglos XVII-XVIII). 37. Casa Molina, San Francisco nº 8, edificio renacentista (siglo XVI). 38. San Juan nº 19, edificio del siglo XVIII, interesante ventana de la esquina. 39. Casa Monteverde, Colegio nº 6, vivienda renacentista (siglo XVII). 40. Casa Lercaro, Colegio nº 7, casona de estilo barroco (siglo XVII), interesantes balcones, escudo y decoración exterior. 41. León nº 5, edificio del siglo XVIII. 42. Rosales, nº 5, interesante balcón. 43. La Piedad, casa del siglo XVIII. 44. Hijuela del Jardín Botánico (siglo XVIII), Tomás Pérez. 45. Jardines Quinta Roja , mausoleo ecléctico del siglo XIX. 46. Carrera nº 26, edificio del siglo XVIII. 47. Imprenta Herreros (siglo XIX), Colegio nº 17. 48. Casa Ponte Fonte, Colegio nº 1, casa del siglo XIX. 49. Cologan nº 11, edificio del siglo XVIII. 50. Tomás Zerolo nº 18, vivienda del siglo XVIII. 51. San Lorenzo de Piedra. 52. Cementerio. 53. Ermita del Calvario. 54. Viera nº 14, interesante balcón.

Guía práctica de la Villa de La Orotava

Cómo ir a la Villa de La Orotava

La Villa de La Orotava, situada en el valle de su nombre, está situada a 39 kilómetros de Santa Cruz de Tenerife. A ella, se llega desde la capital de Tenerife por la autopista del norte en dirección a La Laguna (TF-23).

Qué ver también en la Villa de La Orotava

  • Ruta de los Molinos de La Orotava. En la Villa de La Orotava, se levantan diez molinos hidráulicos, cuatro de ellos de los siglos XVII y XVIII. Algunos conservan aún sus viejas acequias de mampostería en medio de la trama urbana. Un recorrido, siguiendo su alineamiento, es una buena forma de descubrir la Villa de La Orotava. La comienza en la calle del Colegio, sigue por la de San Francisco hasta La Piedad. El Molino de Sebastián Hernández se puede visitar (calle Doctor González García, 3).
  • Dragos de la Villa de La Orotava. Las plazas, los jardines y varias casonas del casco histórico de la Villa de La Orotava acogen una decena de dragos, algunos de ellos de grandes dimensiones (ver mapa).
  • Interior de la Iglesia de la Concepción (1). El templo acoge importantes obras artísticas, como la de su retablo titular de estilo barroco (1691-1717), ubicado hoy en la cabecera de la nave del Evangelio. La iglesia contiene, además, cinco tallas del maestro Fernando Estévez, sobre las que destaca la figura de un San Pedro. Entre sus obras pictóricas, cabe reseñar nueve lienzos de Juan de Miranda y dos del orotavense Cristóbal Hernández.
  • San Lorenzo de Piedra (51). Restos situados frente al lugar donde se levantó el Convento de San Lorenzo, cuyos elementos formaron parte del Palacio de los Benítez de Lugo (siglo XVI). Calle San Francisco nº 21.
  • Interior de la Iglesia de San Agustín (2). El templo, en estado ruinoso durante mucho tiempo, guarda dos retablos barrocos de interés: el de la capilla mayor y el de San Fernando, además de una talla anónima de gran valor, la del Cristo del Perdón.
  • Interior de la Iglesia de San Francisco (3). El incendio de 1801 hizo desaparecer el rico patrimonio franciscano. Las obras de culto que las sustituyeron apenas reflejan la riqueza de la fundación. De todas formas, destacan algunas piezas como la del Señor en el Huerto con los Apóstoles (1775) en la clausura; o una imagen barroca de Nuestra Señora de la Caridad (1632).
  • Interior de la Iglesia de Santo Domingo (4). Por encima de los retablos neoclásicos del templo, destaca una pintura flamenca de gran valor, la de la Virgen de la Consolación (hacia 1575) de la Escuela de Amberes.
  • Interior de la Iglesia de San Juan Bautista (5). Destaca un baldaquino semicircular rococó en el altar mayor (1787) y algunas tallas, como la del Cristo de la Columna (1688) de Pedro Roldán; una Dolorosa de Fernando Estévez y dos imágenes de Luján Pérez en La Orotava: la Virgen de la Gloria (1799) y la Virgen del Carmen. El retablo del Calvario es probablemente obra del maestro Vega, un discípulo de Martínez Montañés.
  • Cementerio de la Villa de La Orotava (52). Su portada pertenece al Convento de las Clarisas. Interesantes obras en la capilla.
  • Edificio del Ayuntamiento de la Villa de La Orotava (6). Parte del techo abovedado del viejo consistorio, todavía está en el semisótano de las Casas Consistoriales de la Villa de La Orotava.
  • Hijuela del Jardín Botánico de La Orotava (44) (1788). 4.000 metros cuadrados de sugerentes jardines. El resto de las plazas de La Orotava, invitan a un paseo. La del Ayuntamiento es famosa por las alfombras del Corpus de La Orotava.

Alojamiento en la Villa de La Orotava

La experiencia de un viaje en Tenerife para conocer el patrimonio de la Villa de La Orotava puede ser aún más gratificante alojándose en hoteles para alojarse familias en La Orotava Tenerife. Clica en el enlace para ver una selección completa.

Más información

  • HERNÁNDEZ PERERA, Domingo: ‘El centro histórico de la Villa de La Orotava’. Ayuntamiento de La Orotava. Santa Cruz de Tenerife, 1988.
  • TRUJILLO RODRÍGUEZ, Alfonso: ‘Visión artística de la Villa de La Orotava’. Ayuntamiento de La Orotava, 1976 (segunda edición, 1978).

 Villa de la Orotava desde el aire.

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