Anuncios
No te lo puedes perder

Esculturas indianas en Gran Canaria, imágenes del Nuevo Mundo

A pesar de la importancia del comercio canario-americano, iniciado prácticamente desde comienzos del siglo XVI, Gran Canaria conserva muy pocas figuras procedentes del Nuevo Mundo. Sólo hay cuatro muestras de esculturas indianas en Gran Canaria, que abarcan casi todas las épocas -salvo el siglo XVIII- hasta la independencia de las colonias americanas. Un pobre, pero significativo muestrario, que ofrece una imagen particular de un mundo y una época ya pasados.

En el Museo de Arte Sacro de Las Palmas de Gran Canaria (*), se puede admirar una pieza singular de origen indiano. Se trata de un San Sebastián de alabastro, antiguamente policromado, que perteneció a la ermita homónima de Telde, situada junto al barranco Real. El edificio se levantó en 1490, pero fue derruido en 1868, durante la agitación social que siguió al movimiento revolucionario de ese año, en tiempos del alcalde José Falcón Vega. Según el presbítero Hernández Benítez, gran conocedor del patrimonio artístico del municipio, el alabastro con el que se realizó el santo proviene de canteras bolivianas por su característico veteado.

De todas formas, esta es una opinión bastante discutible. Si como afirma, el material procede de Sudamérica, los artesanos que completaron el trabajo debieron ser otros, tal vez mejicanos, muy activos hacia 1575. El San Sebastián, del que no se conservan las flechas del cuerpo, mide casi 50 centímetros de altura y presenta un modelado de aires renacentistas, en el que no falta la clásica contorsión de la figura y un delicado estudio del cuerpo. Un árbol y un ángel, todo sobre una peana del mismo material, completan la sencilla representación. Su autor anónimo, sin duda, debió copiar una de tantas estampas que reproducían modelos clásicos que servían de referencia en los talleres artesanales, incluso en esa época que el Nuevo Mundo. La pieza fue realizada antes de 1579, porque de ese año es la primera referencia que se conserva sobre la figura.

San Sebastián del Museo de Arte Sacro de la Catedral de Santa Ana

San Sebastián del Museo de Arte Sacro de la Catedral de Santa Ana.

En los inventarios de la ermita de San Sebastián, que se guardan en la Iglesia de San Juan Bautista de Telde, hay una descripción detallada de la estatua de ese año que dice: “Primeramente una imagen de bulto de alabastro del glorioso San Sebastián con una peana dorada que se dice la enviaron de Indias para la dicha ermita”. En otra relación de 1712, se recoge también una pormenorizada descripción del objeto: “Primeramente una imagen de bulto del mártir San Sebastián con una peana azul, en que está un árbol pintado de verde, encima de las dos puntas que tiene dicho árbol, una imagen de bulto de un ángel”. Y es que la imagen estuvo dorada en parte y pintada, al menos, de verde y azul. Una coloración que alguien se encargó de eliminar en los últimos 250 años.

La figura se encuentra hoy en el Museo de Arte Sacro, y no en la iglesia de San Juan Bautista adonde fue llevada tras la destrucción de la ermita; porque hace unos años, se llevó a la capital de la Isla para su restauración.

El alabastro pudo haber servido de modelo e inspiración al imaginero Luján Pérez, que dejó dos sansebastianes de madera, que aún se conservan en dos ermitas dedicadas al santo. Uno en Gáldar y otro en Agaete.

Esculturas indianas en Gran Canaria: Telde

Pero la obra más conocida de las esculturas indianas en Gran Canaria es sin lugar a dudas el Crucificado de la Iglesia de San Juan Bautista de Telde. El Cristo está realizado a base de un material ligero (185 centímetros de altura y 7 kilogramos de peso), que coincide con una técnica empleada por los indios tarascos del actual estado de Michoacán en Méjico. Esta forma de trabajar las tallas recogió la denominación genérica precolombina, ‘titsingueri’, que con bastante fortuna, creó escuela en el Méjico colonial del siglo XVI. Los indios hacían idolitos, muebles y toda clase de objetos con la misma técnica en tiempos de Vasco de Quiroga, obispo de la diócesis mejicana, que se encargó de estimular este tipo de trabajos.

Cristo de San Juan Bautista de Telde

Cristo de San Juan de Telde

La pasta base se obtiene con la médula de la caña del millo (maíz) mezclada con una goma. Con este material se hicieron los ídolos precolombinos, y tras la llegada de los conquistadores, también las figuras de la liturgia cristiana. Los artesanos mejicanos tuvieron cierta predilección siempre por las figuras de los cristos, por cuanto el reducido peso de las tallas las hacía ideales para las representaciones de los descendimientos, muy populares en la festividad del Viernes Santo. Pero no toda la figura se confeccionaba con este material, la cabeza, los brazos y las piernas están tallados en madera sólida.

Es el cuerpo el que permanece hueco, con esa apariencia de acartonamiento que es característica en estas figuras. Los brazos solían ser móviles para aumentar el dramatismo de las escenificaciones en el momento del descendimiento. Para ello, se le añadía a la altura del hombro unos resortes que quedaban ocultos bajo una superficie de tela engomada. El Crucificado de Telde apenas se diferencia de algunas de las realizaciones descollantes del arte de los indios tarascos.

El Cristo del convento de San Francisco de Tlaxcala (centro de Méjico) y el del Pareo, del Museo Local de Artes e Industrias Populares de Pátzcuaro en Michoacán, son posiblemente los que guardan mayores similitudes con el teldense. Los tres presentan los brazos arqueados. la cabeza inclinada ligeramente hacia el lado izquierdo, el paño de pureza anudar en el mismo lado, apenas sin pliegues. Comparte también con otros cristos mejicanos de la misma escuela el gran contenido emocional, en el que no faltan los rostros de gran serenidad y ojos muy grandes y expresivos.

En Canarias, hay otros cristos de idéntica procedencia que completan el legado americano de este tipo de manifestaciones artísticas tan singulares. Entre los de gran tamaño, y del siglo XVl, se pueden citar en Tenerife al Cristo de la Misericordia de Garachico, El Señor Difunto de la iglesia de San Marcos de lcod y en La Palma, al Cristo Crucificado de la Iglesia de los Remedios de Los LLanos de Aridane. Según el historiador canario Marín y Cubas, la figura fue traída a Gran Canaria entre 1552 y 1555, con los dineros de los primeros vinos y azúcares enviados desde Telde a Méjico a través del Puerto de Gando.

Agüimes

La Virgen del Rosario que preside el retablo mayor de la iglesia parroquial de Agüimes es también de procedencia mejicana. La figura es de tamaño natural y de candelero (para retablo) y aparece cubierta con telas auténticas. La pieza es del siglo XVII y presenta un delicado modelado tanto en el rostro del Niño como en el de María.

Retablo de Nuestra Señora del Rosario Iglesia de San Sebastián de Agüimes Agüimes Gran Canaria Islas Canarias

Retablo del altar mayor de la Iglesia de San Sebastián de Agüimes con la imagen de la Virgen del Rosario

La maestría de su autor en esta labor fue tal que durante algún tiempo se consideró que la obra había sido realizada por el escultor tinerfeño Fernando Estévez, aunque los datos aportados en los últimos años, niegan tajantemente esta autoría.

La talla llegó de América enviada por un agüimense, Juan Fernández Vélez, deán de Oaxaca, en Méjico. El sacerdote la remitió desde Puebla de los Ángeles con destino a la iglesia del convento de los dominicos de Agüimes, tal como confirma la partida de nacimiento de Fernández que se conserva en el archivo parroquial.

La imagen permanece en la iglesia desde 1887, año en el que se trasladó a su lugar actual al destruirse en un incendio el edificio del viejo convento.

Gáldar

La última de las esculturas indianas en Gran Canaria es otro crucificado do, uno denominado ‘Cristo de las Antillas’ que se conserva en el altar del Calvario de la Iglesia de Santiago de los Caballeros de Gáldar, acompañada por las tallas de San Juan Evangelista y la Dolorosa. La imagen es del siglo XlX, muy posterior a la del crucificado de San Juan Bautista de Telde.

Ello se debe a simple vista al observar una inscripción situada en la parte baja de la cruz que incluye el nombre del donante, Juan de Vega, y el año, 1826. La figura es marcadamente neoclásica, en cierta forma elegante ausente de dramatismos, a la que no es ajena una falta deliberada de heridas en el cuerpo, por otro lado algo alargado para su tamaño. El estudio del mismo está muy logrado. El rostro, con la cabeza torcida hacia el lado derecho, se muestra sereno. La simplicidad del tratamiento formal de la representación que remite al que hacer neoclásico contrasta con la disposición del Paño de Pureza que se caracteriza por unos pliegues cuya abundancia marca una ascendencia barroca, aunque la forma de anudarlo y su orientación son ciertamente clasicistas. Una ordenación que llevó a algunos a clasificar al Cristo como dentro de los trabajos de José Luján Pérez (1756-1814).

La procedencia americana de la talla no es algo que se pueda confirmar con absoluta determinación. La denominación forma parte de la tradición religiosa de la ciudad de Gáldar, una tradición que, en muchos casos se ha transmitido de forma oral. En los documentos del archivo Parroquial, la imagen sólo se cita de pasada en los años que corresponden a los de la época de la donación. Así, en el inventario realizado por Diego de Pineda, mayordomo de la fábrica (encargado de la construcción) de la iglesia en diciembre de 1821 -el edificio se terminó en 1824-, se cita un cristo en el altar mayor bajo un dosel. Al margen, en una anotación posterior, se especifica que en el mismo lugar se ha colocado otro crucificado nuevo, donado por Juan de Vega en 1826. El anterior, más antiguo, sería retirado a la sacristía. Otro inventario posterior de 1830 del mayordomo Pedro González asegura, además, que el cristo había costado a su donante 400 pesos, sólo el valor de la talla, porque la cruz de caoba la pagó aparte. El Cristo de las Antillas de Gáldar pasó al Calvario al realizarse algunos trabajos en la capilla mayor que condujeron a la instalación del tabernáculo que hoy existe, el cristo antiguo volvió a ocupar su lugar en la capilla mayor.

Los milagros del Cristo

Alrededor del Cristo mejicano de San Juan de Telde se han tejido toda clase de historias auténticas en su origen, Pero que, con frecuencia aparecen revestidas de un halo de misterio. Entre ellas, no faltan ni los milagros, ni las curaciones extraordinarias. Algunos de estos acontecimientos son de una realidad casi literaria, como el que sucedió en el templo a mediados del siglo XVI. Aunque el obispo Muros había reafirmado la inviolabilidad de las iglesias canarias en 1480, en la práctica siempre hubo excepciones. La inviolabilidad de los templos implicaba que dentro de los recintos nadie podía ser perseguido, al menos según decía la norma, durante los tres días siguientes a la acogida de la persona reclamada.

Sucedió que hacia 1550, el arcediano Juan Sálvago llegó a la iglesia de San Juan tras haber bautizado a su sobrina en la capital de la Isla. En la fiesta que se organizó en Telde, se comió y se bebió en abundancia. Uno de los sirvientes del arcediano, el mulato Miguel Pérez, insultó a unos soldados bajo los efectos del alcohol. En la persecución que siguió, Pérez se refugió en la iglesia bajo el manto de la Virgen del Rosario donde murió cosido a puñaladas por los soldados. Una tradición, probablemente posterior, asegura que tras el asesinato, el Cristo licuó un grumo de sangre situado bajo la barba, al tiempo que se oyó en la iglesia una voz profunda que venía de la capilla mayor que decía ‘¡Mi casa es casa de oración!. Hasta los años treinta y cuarenta del siglo XX, el hilillo de sangre que corría por el pecho del Cristo hasta la herida del costado era reconocido como ‘el del milagro’.

A pesar de lo extraordinario del ‘acontecimiento’, los milagros del Cristo fueron frecuentes. Los fieles aseguraban con regularidad que la imagen cambiaba de color. Y no dejaban de tener razón, la pintura había sido confeccionada con ‘axi’, una semilla de luna planta americana que, convenientemente tratada, tiene la facultad de reflejar la luz. De este modo, los cambios de iluminación que producían las velas y candelabros eran suficientes para obrar prodigios entre unas mentes -las de los fieles- especialmente adoctrinadas y receptivas.

(*) Para facilitar la interpretación, en las descripciones del texto se ha seguido el mismo orden geográfico en el que se suceden los lugares a visitar de la ruta.

Esculturas indianas en Gran Canaria

Guía práctica de las esculturas indianas en Gran Canaria

Breve descripción general de las esculturas indianas en Gran Canaria

En Gran Canaria, se conservan cuatro figuras procedentes de América, tres de madera y una de alabastro. Las del Cristo de Telde y la del San Sebastián del Museo de Arte Sacro de la Catedral de Santa Ana llegaron a la lsla en la segunda mitad del siglo XVI, en los tiempos en los que imperaban los intercambios transoceánicos vinculados al comercio canario de vinos y azúcar. La imagen de Agüimes y el Cristo de las Antillas de Gáldar son de otra época -siglos XVII y XIX, respectivamente- en la que primaban los encargos directos y los envíos de los emigrantes.

Cómo ir por la ruta de las esculturas indianas en Gran Canaria

La ruta que permite conocer el legado de las esculturas indianas en Gran Canaria recorre cuatro poblaciones de la Isla, por orden: Las Palmas de Gran Canaria, Telde, Agüimes y Gáldar. En total, 75 kilómetros por carretera.

Qué ver también en torno a las esculturas indianas en Gran Canaria

– Orfebrería americana. Las tallas no fueron los únicos objetos de culto religioso que llegaron desde América. También arribaron otros de pequeño tamaño que aún se conservan en los cuatro hitos de la ruta.

– En el Museo de Arte Sacro de la Catedral de Santa Ana, se puede ver una custodia de sol de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán mejicana del siglo XVII.

En la Iglesia de San Juan Bautista de Telde, existe una pequeña campana, un esquilón, y una bandeja dorada mejicanas del siglo XVIII, pero también una vinajera caraqueña del mismo periodo.

En la Iglesia de Santiago de los Caballeros de Gáldar, se puede ver un cáliz mejicano confeccionado hacia el año 1600 y una lámpara de la misma procedencia igualmente de los primeros años del siglo XVII.

Localización de las esculturas indianas en Gran Canaria

Las Palmas de Gran Canaria. Museo Diocesano de Arte Sacro de la Catedral de Santa Ana. Un sansebastián (en la planta baja, sala número 2, en el lado derecho).

Telde. Iglesia de San Juan Bautista de Telde. Cristo Crucificado (en el altar mayor).

Villa de Agüimes. Iglesia de San Sebastián de Agüimes. Imagen de Nuestra Señora del Rosario (en el altar mayor).

Gáldar. Iglesia de Santiago de los Caballeros de Gáldar. Imagen del Cristo de las Antillas (en el retablo del Calvario, en la capilla contigua al baptisterio, en el lado derecho del templo).

Algunos datos útiles

Los horarios de culto durante los fines de semana de las citadas iglesias, donde se pueden ver las esculturas indianas en Gran Canaria, son:

Iglesia de San Juan Bautista de Telde. Sábados a las 18.00 horas.

Iglesia de San Sebastián de Agüimes. Sábados a las 07.30 horas y domingos a las 10.00 horas.

Iglesia de Santiago de los Caballeros de Gáldar. Sábados a las 20.00 horas, domingos a las 11.00 horas.

Museo Diocesano de Arte Sacro de la Catedral de Santa Ana. De lunes a viernes, de 09.00 horas a 14.00 horas y de 16.00 a 18.00 horas. Domingos y festivos cerrado.

Dónde alojarse en Gran Canaria

En este enlace puedes encontrar un listado de hoteles para disfrutar en un puente de vacaciones en Gran Canaria.

Más información sobre las esculturas indianas en Gran Canaria

– ARTILES, J: ‘Templo parroquial de Agüimes’. Anuario de Estudios Atlánticos, nº 23. Ed. El Museo Canario. Las Palmas de Gran Canaria, 1980.

– HERNÁNDEZ BENÍTEZ, P: El Santo Cristo del altar mayor de la Parroquia de San Juan Bautista de Telde’. Las Palmas de Gran Canaria, 1955.

– HERNÁNDEZ BENÍTEZ, P: ‘Telde, sus valores…’. Telde, 1958.

– MARTÍNEZ DE LA PEÑA, Domingo: ‘Esculturas americanas en Canarias’. Coloquio de Historia Canario-americana (1977). Las Palmas de Gran Canaria.

Vista aérea de la isla de Gran Canaria

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: