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Malpaís de Bayuyo: el rosario de la Encantada

El Malpaís de Bayuyo es una extensa formación volcánica situada al norte de la isla de Fuerteventura en la que se ordenan varias decenas de conjuntos eruptivos y un tapiz de lavas que se superponen unas a otras de forma caótica. Un lugar ideal para hacer senderismo en Fuerteventura. Para compartir unas vacaciones perfectas en Fuerteventura con sol y playas. El Malpaís de Bayuyo es el rosario de la Encantada. Descubre porqué.

El Malpaís de Bayuyo surgió en el norte de la isla de Fuerteventura en época no determinada, pero, en cualquier caso. prehistórica o, a lo sumo, en una edad histórica antigua. Las de Bayuyo son unas de las contadas manifestaciones del volcanismo reciente de la Isla. El tapiz pedregoso del malpaís nació de las lavas expulsadas por al menos diez grandes conos y calderas, y numerosos aparatos eruptivos menores repartidos por la zona. Pero los edificios volcánicos no son sólo los que quedan en pie, el espacio aún muestra los restos de casi una decena de calderas derruidas en el mismo sitio en el que brotaron. Una de ellas, la Caldera Encantada, en su día fue escogida por su tamaño por los geólogos para denominar a todo el conjunto. La Caldera Encantada y el rosario de conos de su alrededor han formado un paisaje tan agreste que el hombre ha encontrado pocos motivos para intervenirlo.

Volcán de la Montaña Colorada

Volcán de la Montaña Colorada

Este conjunto de volcanes es el más numeroso de Fuerteventura y el que ha creado un malpaís más extenso. El Malpaís de Bayuyo está formado por una sucesión de volcanes orientados en una misma dirección, a veces superpuestos, que siguen un alineamiento suroeste-noreste. Además de este grupo principal, que va desde la Montaña Colorada hasta La Caldera de Isla de Lobos, existen otros tres conos situados al norte, que trazan una dirección paralela, y un edificio aislado, la Montaña del Cuervo, al este del grupo central. Gran parte de la extensión del malpaís fue ganada al mar. Prueba de ello es la ausencia en toda la extensión de ‘islotes’ (promontorios mas antiguos que se ven libres de ser cubiertos por las lavas), al modo de los de Timanfaya. No los hay, porque donde hoy hay piedras, escorias, tobas y cenizas, antes sólo batía el mar. Llama la atención la sorprenderte extensión de las lavas, que en algunos casos llegaron a recorrer hasta diez kilómetros antes de detenerse.

Esto sólo fue posible gracias a un factor decisivo, por la extraordinaria fluidez de las lavas vertidas (lavas básicas). Siguiendo el orden de los conos volcánicos, tal como se alinean en uno de los recorridos propuestos (ver en la ‘Guía práctica’ el apartado ‘Rutas’, sendero 1), el primero que sale al paso es la Montaña Colorada da (244 m.). Este volcán no es más que una masa formada por acumulación de picón (lapilli) y cínder (cenizas) con apariencia de media luna, y con la abertura hacia el noroeste, por donde se puede adivinar que salió uno de los flujos de lava. Algo más adelante,-y adosado a la Montaña Colorada, se encuentra el Calderón Hondo (272 m.), que presenta una disposición más regular en forma de cono casi perfecto. El edificio está formado por capas de escorias soldadas y cínder. La apariencia actual de la montaña hace suponer que el volcán vertió sus materiales por todos lados. aunque probablemente con preferencia por la dirección suroeste. Este volcán es el mejor conservado de la serie y es más moderno que la Montaña Colorada, porque sus lavas se superponen en parte a las de la anterior.

Caldera Rebanada

Continuando hacia el noreste, surge la Caldera Rebanada (244 m.), que se diferencia poco, en su aspecto, de la Montaña Colorada, tanto por su forma -no obstante, su cráter es más cerrado-, como en los materiales que forman el volcán, o la ubicación de la abertura. Como en el caso anterior, las lavas de la Caldera Rebanada están cubiertas por las del Calderón Hondo. De este modo se deduce que la Caldera es anterior al Calderón. Con posterioridad a la Caldera Rebanada se formó el aparato eruptivo contiguo, la Caldera Encantada, que es otro cono de piroclastos (tobas rojas) y lavas soldadas, que tiene cierto aspecto de herradura muy cerrada, con la abertura en dirección este. Por este portillo de salida surgió la lava que corno por encima y por entre lo que parecen ser los restos de otras bocas volcánicas anteriores. Unos restos (1) (*), que se sitúan entre el Bayuyo, la Caldera Encantada y las Calderas. Más adelante, y sin dejar la orientación suroeste-noreste, surgen Las Calderas (250 m.), que presentan unas dimensiones sensiblemente mayores que el cono anterior. Tiene también una característica forma de herradura muy abierta.

Calderón Hondo

Capas de cenizas en el Calderón Hondo.

Tanto el fondo de la caldera, como la parte próxima a la abertura, están cubiertas por lava escoriácea y piroclastos (tobas). formando una masa en la que resulta imposible diferenciar un material de otro. Sobre esta superficie (2) se encuentran algunas pequeñas protuberancias que podrían ser burbujas de lava que no llegaron a estallar y que acabaron solidificadas. Tampoco aquí los materiales ofrecen detalles claros con los que enmarcar temporalmente a esta erupción, aunque por la disposición de los torrentes de lava Las Calderas pudo ser posterior.

El extremo de la línea

Los dos últimos volcanes del alineamiento, los de Bayuyo y San Rafael. son también los más grandes, El Bayuyo (269 m.), no obstante, es el mayor y el que por los detalles parece el más antiguo. Presenta, del mismo modo, una forma de media luna abierta hacia el noroeste. Como en Las Calderas, el fondo está lleno de piroclastos y escorias. entre los que hay algunas burbujas de lava similares a las de ese conjunto volcánico. Como el resto de volcanes de la serie, el cono está formado por lapilli, cenizas y escorias solapadas, aunque en el Bayuyo las capas están muy bien definidas. Hacia el noroeste del volcán se extiende el malpaís formado por las lavas vertidas por el Bayuyo. Esta superficie está tachonada por protuberancias de pequeños piroclastos y escorias, algunas de las cuales pueden ser diminutos centros de emisión secundarios de lava, pero que en su gran mayoría parecen ser el resultado de la acumulación de gases bajo el manto de lavas, que acabó por abombarlo. Algo parecido a lo que ocurrió con las burbujas de lava de Las Calderas.

El último volcán, el de Ia Montaña de San Rafael, unido al de Bayuyo por detrás tiene también forma de herradura aunque casi se ha cerrado con el portillo de abertura orientado hacia el noreste. El cono volcánico está formado por los mismos materiales que los otros edificios de la serie, aunque las escorias soldadas son aquí muy abundantes. Al este de la Montaña de San Rafael, en los Morros del Perro (4), se encuentra situado un pequeño volcán parásito y lo que parece ser los restos de una caldera. Esta formación fue probablemente la última de la serie, que fue destruida por las erupciones posteriores, las explosiones propias, la erosión o por todas estas circunstancias en distintos momentos.

Fuera de itinerario

La otra línea de volcanes del malpaís corre paralela a la anterior a unos dos kilómetros de los conos de Las Calderas y Bayuyo. Se trata de tres volcanes separados de diferente tamaño. La Montaña de La Mancha y la de Lomo Blanco son dos conos bastante perfectos con un cráter de pequeñas dimensiones. No se aprecia bien de dónde salieron sus coladas, pero es posible que derramaran uniformemente en todas direcciones. Entre ambos se sitúa un conito de piroclastos que sigue la alineación del conjunto, la Montaña de la Raya. Los dos últimos aparatos volcánicos se encuentran bastante distanciados de los agrupamientos anteriores. La Montaña del Cuervo, al este de Bayuyo, es un cono de productos piroclásticos gruesos y escorias relativamente mal conservado. El volcán tiene la abertura mal definida hacia el norte, sin que se vean claramente las vías de salida de las lavas, aunque probablemente lo hicieron hacia el norte y el oeste. Hacia el este, tanto la colada de Montaña del Cuervo, como las que provienen del oeste, están cubiertas por las arenas (jable), que llegan hasta la costa. No obstante, la roca volcánica de las coladas aparece a tramos entre las arenas, como una evidencia más de una actividad volcánica, cuyos efectos hablan por sí solos de las proporciones de las fuerzas de la naturaleza.

Camino Lajares - Calderón Hondo.

Camino Lajares – Calderón Hondo.

El otro aparato volcánico separado del agrupamiento principal está en la isla de Lobos. La Caldera (125 m.) se ubica sobre el frente noroeste de Lobos y está formada por piroclastos gruesos (tobas rojas) y escorias soldadas dispuestas en capas. Al norte de La Caldera aún se puede ver los restos de lo que fuera otro volcán, ya desecho por la acción erosiva del mar, como ocurre, en parte con la misma formación volcánica principal. La relación de este aparato con los del norte de Fuerteventura es inequívoca. No sólo por el alineamiento, que es una continuación del de Bayuyo, sino por las características mismas del torrente de lava. En La Caldera, la colada corrió primero hacia el oeste para luego precipitarse en dirección sur. Sobre este flujo aún se distinguen, como en los conos de Fuerteventura, pequeños volcanes como la Atalaya del Faro o los Morros de la Pila. A 25 metros bajo la superficie del mar, en el fondo del estrecho canal de agua que separa Lobos de Fuerteventura (1.500 m.), aún hay más evidencias de la extensión que llegaron a alcanzar las lavas de la Encantada y su rosario de conos circundantes. El jable se ha encargado de correr un tupido manto de arena.

Las condiciones naturales en el Malpaís de Bayuyo

El territorio ocupado por el Malpaís de Bayuyo es una tierra fuertemente condicionada por las circunstancias especiales de un entorno agreste. El escaso índice de precipitaciones, la salinidad de un ambiente vecino del mar, el viento dominante del alisio y la fuerte insolación sólo han permitido un lugar para aquellas especies vegetales y animales resistentes y fuertemente especializadas. Desde el corazoncillo al espino, la pata o el balancón de la costa y las arenas, a la tabaiba, la cuernúa y el verode de las piedras del malpaís; todas las especies luchan por evitar la evaporación y retener la mayor cantidad de agua. El malpaís, caracterizado por arbustos achaparrados, sólo es atractivo para las aves, en función de la cercanía de los. campos de cultivo (para cuervos, corredores, abubillas, gorriones y bisbitas) o por la abundancia de ardillas listadas y reptiles (en el caso de ratoneros y cernícalos). El hombre, por su parte, sólo ha visto aprovechamiento en la costa (recolección de moluscos), en el viento (molinos) y en los enarenados (cultivos), sus únicos intereses en este campo de volcanes.

Las dudas de la edad

Los geólogos franceses Boucart y Jérémine. que describieron a finales de la década de 1930 el conjunto de volcanes del malpaís, señalaron que las erupciones fueron contemporáneas de las de Timanfaya en Lanzarote (1730-1736). Algo totalmente absurdo, no sólo porque no existen datos históricos que hagan referencia a emisiones volcánicas, sino porque hay varios testimonios geológicos que contradicen el razonamiento de plano. Uno de ellos se encuentra al norte de El Cotillo (5). Sobre la superficie del malpaís se sitúa una playa levantada, un borde de costa antiguo, creado por el retroceso del mar en ese punto. Si la playa se formó, según se ha comprobado, hace 8.000 años, las lavas del malpaís y la erupción tienen que ser por fuerza anteriores.a esa edad. En cualquier caso, sí se puede afirmar en términos generales que el conjunto surgió en época prehistórica, o en una edad histórica. pero muy antigua. Sobre la edad relativa de las erupciones, es muy difícil hacerse una idea de la antigüedad de cada volcán porque la maraña de depósitos de lava imbricados es importante. No obstante, se puede establecer que la Montaña del Cuervo es anterior al conjunto central, porque las lavas que surgieron de la Montaña de San Rafael y Bayuyo la rodean. Algo similar a lo que ocurre con la Montaña de La Mancha y la del Lomo Blanco. Sobre el resto de conos sólo es posible especular empleando valoraciones muy subjetivas. Así teniendo en cuenta el estado de conservación. la Montaña del Cuervo podría ser anterior a los tres conos situados en el norte (montañas del Lomo Blanco, de La Raya y de La Mancha).

(*) Nota: Los números entre paréntesis, de una y dos cifras, se refieren a la localización en el mapa adjunto de los lugares comentados.

Plano del Malpaís de Bayuyo

Guía práctica del Malpaís de Bayuyo

Datos generales del Malpaís de Bayuyo

El Malpaís de Bayuyo ocupa una extensión de 10 kilómetros cuadrados a los que hay que sumar otros 5 kilómetros cuadrados de las coladas de la Caldera de Lobos y las arenas ocultas bajo las arenas del jable de Corralejo, formadas ambas en la misma serie de las erupciones. El conjunto natural no ha sido reconocido como espacio protegido. Se encuentra dentro del término municipal de La Oliva.

Cómo ir al Malpaís de Bayuyo

Para llegar desde Puerto del Rosario o el centro de la Isla a los puntos de partida de las rutas en Lajares, hay que desviarse en La Oliva por la carretera a El Cotillo. Lajares es el primer pueblo a la derecha, a siete kilómetros de La Oliva.

Rutas en el Malpaís de Bayuyo

Rutas en coche en el Malpaís de Bayuyo

– Ruta 1 (R1). L.ajares – Lajares (22 kms.). Se trata de un recorrido circular por el área de los volcanes y el malpaís inmediato.

– Ruta 2 (R2). Lajares – Lajares (39 kms.). Esta ruta es una ampliación de la anterior para incluir un itinerario por todo el perímetro del Malpaís de Bayuyo, pasando por Corralejo, Casas de Majanicho, El Faro, El Cotillo, antes de regresar a Lajares de nuevo.

Ambas rutas atraviesan zonas de gran interés paisajístico, botánico, etnográfico y geológico (ver mapa).

Rutas de senderismo en el Malpaís de Bayuyo

– Sendero 1 (S1). Lajares – Corralejo (3-4 horas, 10 kilómetros). Dificultad: baja. Este recorrido discurre en parte por el viejo camino real de Bayuyo, que siguieron durante generaciones los habitantes de la zona para llegar al puerto de Corralejo. El itinerario atraviesa el campo de lavas de los siete volcanes más importantes del Malpaís de Bayuyo, al tiempo que ofrece buenas vistas de toda la extensión del campo de lavas (panorámica desde la altura de Bayuyo, 269 metros). La extraordinaria extensión del campo de lavas ofrece multitud de itinerarios a pie por la zona, aprovechando caminos y pistas de tierra. Si bien estos senderos no tienen el aliciente de acercarse a la espectacularidad de un volcán, si presentan la ventaja estar trazados sobre llano y por consiguiente, ser muy fáciles de recorrer. Aun estos itinerarios sencillos son una buena oportunidad para acercarse a las playas levantadas de la costa y sus fósiles (5), para observar los bordes de los frentes de lava que cayeron al mar (6), para apreciar los efectos de la colonización de la vegetación, los lugares frecuentados por los majos (P y H), para diferenciar los métodos tradicionales de explotación de la tierra o simplemente para admirar la rara belleza de los viejos molinos de viento.

Qué ver también en la zona del Malpaís de Bayuyo

Isla de Lobos. El último volcán de la alineación de Bayuyo, La Caldera, se encuentra en la Isla de Lobos. Es posible tomar una embarcación que sale directamente del puerto de Corralejo en dirección a la isla (caseta azul). Salida a las 10.00 horas y regreso a las 17.00 horas

Dónde dormir en los alrededores del Malpaís de Bayuyo

En este enlace puedes encontrar una selección de alojamientos para hacer senderismo activo en La Oliva Fuerteventura. En Corralejo, Lajares, El Cotillo y la misma La Oliva.

Más información

– CENDRERO UCEDA, A. (1966): ‘Los volcanes recientes de Fuerteventura (Islas Canarias) ‘Estudios Geológicos’. Instituto ‘Lucas Mallada’. C.S.I.C. Madrid.

– HAUSEN, H. (1956): ‘Aportación al conocimiento de las rocas sedimentarias de Fuerteventura’. Anuario de Estudios Atlánticos. no. 4. Madrid-Las Palmas.

Vista aérea del Malpaís de Bayuyo

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