Anuncios
No te lo puedes perder

Obras de Luján Pérez en Tenerife: sangre, sudor y lágrimas piadosas

Luján Pérez es el escultor canario más conocido y popular en las Islas de los siglos XVIII y XIX. Dejó un rastro de decenas de obras en muchas fundaciones del Archipiélago. El realismo de sus imágenes cautivó a sus contemporáneos y sus imitadores encontraron un filón en su estilo. Para algunos, Luján dio forma a una manera muy canaria de expresar la sensibilidad y los sentimientos en la que han querido reconocerse los isleños.

Unas maneras de sentir, un estilo artístico que se pueden descubrir visitando las iglesias que guardan sus obras como las de esta ruta por las obras de Luján Pérez en Tenerife que te propongo. Sangre, sudor y lágrimas piadosas.

El polifacético imaginero José Luján Pérez (Guía de Gran Canaria, 1751 – Las Palmas de Gran Canaria 1814) contaba 44 años en el cambio de siglo de 1800. En ese año, había alcanzado la madurez de estilo y estaba a punto de acometer algunos de los trabajos más sobresalientes de su trayectoria artística.

Una veintena larga de las tallas de aquella época de consagración, de los años en los que había adquirido el reconocimiento público, se pueden admirar aún hoy en las iglesias tinerfeñas que las encargaron.

Las piezas son una colección completa de la tipología de los trabajos del artista, pero también un repertorio realista de una forma popular de expresar la fe religiosa. Las figuras tinerfeñas de Luján parecen destilar sangre, sudor y lágrimas.

Dolorosa de la Iglesia de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife

Dolorosa de la Iglesia de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife.

La relación del artista grancanario José Luján Pérez con Tenerife debió ser muy intensa si se tiene en cuenta el número de obras que nos han llegado. Algunos trabajos pudieron realizarse durante sus frecuentes desplazamientos hasta la isla como ocurrió en 1801, fecha en la que terminó, por ejemplo, el Santo Domingo de la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia del Puerto de la Cruz.

En cambio, en otras ocasiones, fueron los pedidos de particulares y los de las parroquias tinerfeñas, hechos en su taller de Las Palmas de Gran Canaria, los causantes de la abultada obra lujaniana en Tenerife. Se le conocen con seguridad al menos tres desplazamientos a Tenerife (1797, 1798 y 1801).

La obra conservada en Tenerife es, cuando menos, completa y representativa. Según cuentan algunos de sus biógrafos en la década de 1780, Luján acudió por primera vez a Tenerife influenciado por su mentor artístico, el pintor Cristóbal Afonso. En el Valle de la Orotava, debió admirar la figura sevillana del Cristo Atado a la Columna de la Iglesia de San Juan. La obra del sevillano Pedro Roldán (1624-1699) debió inspirar al joven artista que dicen que llegó a embarcar en el Puerto de Sardina, en el norte de Gran Canaria, para Tenerife, con el único ánimo de conocer qué modelos hacían sus compañeros de profesión para las procesiones de Semana Santa.

Sus únicas fuentes de aprendizaje y su relación con el mundo artístico de la época fueron estos viajes y el estudio de las esculturas españolas, genovesas y flamencas que pudo ver en las iglesias canarias de su tiempo.

Además de la muy lograda Virgen de los Dolores de la Parroquia de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife (*), se exhibe un San José salido del taller del maestro guiense. La obra muestra al santo cubierto con una decorativa túnica gris, que fue policromada y estofada (dorada), como toda la figura, por el pintor Manuel Antonio de la Cruz, uno de los colaboradores del maestro. Luján diseñaba y tallaba las figuras pero no las pintaba. La escultura -probablemente de los primeros años del siglo XIX- es una de las más logradas de la docena que realizó para distintas fundaciones religiosas isleñas. Su autoría está confirmada por la afinidad estilística, no por los rastros documentales que han desaparecido.

Tabernáculo de la Catedral de los Remedios de La Laguna

Tabernáculo de la Catedral de los Remedios de San Cristóbal de La Laguna

En La Laguna, tres templos conservan obras de Luján Pérez. En la Catedral de los Remedios, hay un tabernáculo salido de su gubia que ocupa una posición central en la capilla mayor (ver ‘Qué ver también). En la Iglesia del Convento de Santa Clara y en la de la Concepción, existen otras dos figuras del ‘Señor en el Huerto’ y una ‘Dolorosa’. La del ‘Señor en el Huerto’ del convento de las clarisas es de comienzos del siglo XIX y costó 57 pesos. Existe una gran similitud con la escultura del ‘Cristo Orante’ que se conserva en la Iglesia Parroquial de Guía en Gran Canaria. En el templo de Santa Catalina de Tacoronte, se puede ver también de Luján Pérez, un San Lorenzo, una Virgen del Carmen y una talla de la santa titular de la parroquia. Aunque tampoco hay documentos que confirmen la autoría, se consideran originales del maestro granacanario..

La Santa Catalina ha sido clasificada como una de las obras cumbres del autor, hasta el punto de habérsele atribuido en alguna ocasión una procedencia genovesa. La santa aparece representada sobre una superficie de nubes con los instrumentos de su martirio. la rueda de dientes de acero y la espada.

Llaman la atención los delicados dibujos policromadas de la túnica y la postura mayestática de mirada penetrante de la figura. El ángel apostado a su lado, común en la obra lujaniana, será copiado en muchas representaciones posteriores del también imaginero canario Fernando Estévez. El San Lorenzo, en cambio, es una escultura de mediana calidad en la que se limitó a representar frontalmente a un santo de vestir de candelero (para exhibir en retablo) con su atributo de martirio, la parrilla. La Virgen del Carmen, del antiguo retablo mayor del templo, está confeccionada en madera de cedro. Presenta una vestimenta que describe amplios vuelos. La pintura de su superficie se atribuye también a De la Cruz. Los efectos conseguidos en la superficie de la talla recuerdan de alguna manera a los de La Dolorosa de San Bartolomé de Tejina. La figura sigue los cánones del artista, salvo la talla del Niño, del que existen algunas dudas sobre la autoría del maestro guiense.

De La Orotava a Garachico

En La Orotava, las piezas de José Luján Pérez, se encuentran en la Iglesia de La Concepción y en la de San Juan Bautista del Farrobo. En la primera, se puede ver además de La Dolorosa, una talla de María Magdalena y otra de San Juan Bautista, que procedían del extinto convento franciscano de San Lorenzo de la localidad. Por su parte, la María Magdalena es casi idéntica a otras, se trata de un modelo muy explotado por el artista que arraigó posteriormente. La firma del autor -Luján- tallada en una de sus muñecas, da cuenta de las manos de las que salió la figura. El San Juan Bautista es algo inferior en calidad a otros del imaginero. Tal vez las únicas innovaciones sean la mirada, no hacia arriba, sino ‘al nivel de tierra’, y la posición frontal. No en vano esta figura, como la anterior, eran también de candelero, lo mismo, para ser exhibidas dentro del espacio reducido del vano de un retablo.

En otra iglesia de La Orotava, en la de San Juan Bautista, encontramos dos figuras representativas del autor. La Virgen de la Gloria (1799) es una muestra evidente de la fuerza de las composiciones de Luján Pérez, sobre todo por su dramatismo, algo que conjuga bien con los pesados paños que parecen agitarse al viento. La Virgen del Carmen, en cambio, es un trabajo diferente. Se trata de la única obra plenamente neoclásica del artista.

Santa Catalina de Alejandría de la Iglesia parroquial de Tacoronte

Santa Catalina de Alejandría  de la Iglesia parroquial de Tacoronte

Una apropiación estilística que pudo serle impuesta por los que le encargaron el trabajo. Luján copió, salvo la posición del Niño, el esquema de la Virgen del Carmen genovesa que se conserva en la Iglesia Parroquial de Los Realejos relacionada con el taller del artista ligur Antonio María Maragliano.

La Iglesia de la Virgen de la Peña de Francia, en el Puerto de la Cruz, además de La Dolorosa, conserva una figura de Santo Domingo. El santo es otra obra de candelero tallada por Luján en 1801 y fue terminada en una de las estancias del maestro en Tenerife, concretamente en casa de la familia Nieves-Ravelo en el Puerto de la Cruz. En la vivienda, improvisó un pequeño taller. La figura viste el hábito de la congregación dominica y porta una iglesia de plata y un estandarte en cada mano. Aunque se le suele representar imberbe, el imaginero lo talló barbado, como hizo también con el Santo Domingo que talló para la Iglesia Parroquial de Agüimes en Gran Canaria.

Las dos últimas esculturas de Luján Pérez las encontramos en Garachico. En el templo de Santa Ana, se pueden admirar las tallas policromadas de los patronos de la Villa, San Joaquín y Santa Ana (1788). Ambas son de pequeño tamaño y fueron diseñadas para acompañar el tabernáculo policromado del altar mayor. El trabajo pictórico correspondió también aquí a Manuel Antonio de la Cruz, cuya firma se puede leer en las bases de las figuras. Las piezas acusan un cierto barroquismo, aunque sería más propio decir que se trata de un abigarramiento de formas, tal y como se puede traslucir en los dobleces de los mantos y en las posturas de los representados. Esa será una tendencia que surgirá con mayor claridad en las últimas obras del artista, pero que estas piezas de finales del siglo XVIII ya apuntan.

Serie completa

Luján Pérez talló para varias iglesias de Tenerife una serie completa de esculturas que representaban a la Virgen de Los Dolores o La Dolorosa, como se la conoce popularmente. Las cinco piezas que existen del autor en Tenerife se encuentran muy repartidas por la geografía insular. En las iglesias de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Tejina, La Orotava y el Puerto de la Cruz.

La de la Iglesia de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife conserva en uno de sus altares una de las mejores obras de este tipo que salió de la gubia del maestro. La Dolorosa de la Concepción sustituyó a una Virgen de la Soledad anterior que tenía gran tradición en la ciudad. De tamaño natural y de vestir, la imagen destaca por la gran tristeza que refleja su rostro, presentando su cabeza y sus manos un buen modelado.

La figura está acomodada en un trono de plata repujada con baldaquino y rodedada por una orla del mismo metal. La talla, que fue donada por uno de los fieles más adinerados de la parroquia, es de principios del siglo XIX. Costó al cambio, 36 euros.

La Virgen de los Dolores de La Laguna es, posiblemente, la obra más lograda del autor, y no se trata de ninguna apreciación subjetiva. El mismo Luján la llamaba su ‘niña mimada’ o ‘la predilecta’. Durante años, el artista no quiso desprenderse de la figura. Sin embargo, un amigo de Luján, el portugués Felipe Carballo, acabó convenciéndolo para que se la regalase. Hacia 1805, Carballo la donó a la Hermandad Sacramental de la Iglesia de la Concepción de La Laguna, formando parte de un paso de Semana Santa. La imagen muestra a una María con dolor incontenido que mira hacia arriba en actitud de súplica. La imagen es de vestir y lleva ropajes auténticos.

Una Dolorosa diferente la podemos encontrar en la parroquial de San Bartolomé de Tejina (1802). Con los brazos recogidos sobre el cuerpo, la virgen mira con dolor hacia el suelo en actitud circunspecta. Si en las restantes piezas se emplearon vestidos auténticos, en ésta Luján incluyó telas encoladas para cubrir la pieza de madera de cedro. Destaca el fino trabajo de la policromía de la figura de la que es autor igualmente Manuel Antonio de la Cruz, el comentado colaborador de Luján Pérez. Durante años hubo discusiones sobre la autoría de la obra, para las que se barajaron los nombres de Fernando Estévez, Miguel Arroyo y el mismo Luján.

En el retablo del Calvario de la Iglesia de la Concepción de La Orotava, hay otra Dolorosa lujaniana de vestir que probablemente también fue completada a comienzos del siglo XIX. La talla es de inferior calidad artística, que, por ejemplo, la que se exhibe en el templo de Nuestra Señora de la Peña de Francia del Puerto de la Cruz. La última de la serie.

Esta pieza, denominada tradicionalmente como la Virgen del Retiro, ha sido reconocida como obra del maestro guiense, aunque todavía no se han hallado documentos que lo corroboren. La atribución fue hecha en la década de 1940 por el marqués de Lozoya, un reconocido experto en arte español. La imagen representa, a diferencia de lo que es habitual en Luján Pérez y en las talles de este tipo, a una madre que llora suspirante mientras mira hacia el Cielo.

Ruta de Luján Pérez en Tenerife

 

Guía práctica

Breve descripción general

Las iglesias de Tenerife exhiben 18 esculturas atribuidas a José Luján Pérez, además del tabernáculo de la Catedral de Los Remedios de La Laguna. Pero no son las únicas, un número indeterminado de piezas pequeñas, que pueden sumar la veintena, permanece en poder de coleccionistas particulares.

Cómo ir

Se sugieren dos rutas. Una, la ruta 1, es el recorrido de las iglesias de Tenerife que conservan tallas de Luján Pérez, desde Santa Cruz de Tenerife a Garachico (83 kilómetros). La otra, la ruta 2, es más temática. Lo que se propone con este recorrido es sólo los cinco templos que exhiben Dolorosas, para comparar, por ejemplo, el estilo y la evolución del artista. Este recorrido cubre 47 kilómetros, los que hay entre Santa Cruz de Tenerife y La Orotava, pasando por Tejina y el Puerto de la Cruz.

Qué ver también

– Tabernáculo (1795). En la Capilla Mayor de la Catedral de los Remedios de La Laguna. Debajo del Cristo de los Remedios (siglo XVI), se exhibe otra obra de Luján, un tabernáculo. A ambos lados de las columnas de un templete coronado por una cúpula de media naranja, se colocan las tallas de madera natural de San Pedro y San Pablo. La pieza fue policromada imitando mármol y tonos broncíneos por el pintor Manuel Acosta Villavicencio.

Virgen del Carmen. En la parroquial de Los Realejos se encuentra una Virgen del Carmen (finales del siglo XVIII) de procedencia genovesa en la que se inspiró Luján a la hora de trazar las líneas de la homónima de San Juan Bautista de La Orotava. Es prácticamente una copia y, en ella, se concede una libertad única, al seguir las corrientes iconográficas de la imaginería de su tiempo.

Localización de las obras

Santa Cruz de Tenerife

– Iglesia de la Concepción: La Dolorosa (en su capilla) y un San José (en el vano central de su retablo).

San Cristóbal de La Laguna

– Iglesia de la Concepción: La Dolorosa y El Señor en el Huerto.

– Convento de Santa Clara. El Señor en el Huerto.

Tejina

– Iglesia de San Bartolomé. Una Dolorosa (en el retablo del lado izquierdo).

Tacoronte

– Iglesia de Santa Catalina. Santa Catalina de Alejandría (en el nicho central del retablo mayor); un San Lorenzo (en la parte alta del altar de la derecha) y la Virgen del Carmen (en el antiguo retablo mayor).

La Orotava

– Iglesia de la Concepción: María Magdalena, La Dolorosa (en el retablo del Calvario) y San Juan Bautista (en el primer retablo a los pies de la nave izquierda de la iglesia).

– Iglesia de San Juan Bautista: Virgen de la Gloria (en el altar del Calvario) y una Virgen del Carmen.

Puerto de la Cruz

– Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia. La Dolorosa (en la parte izquierda del retablo del Gran Poder de Dios) y un Santo Domingo.

Garachico

– Iglesia de Santa Ana. Imágenes de San Joaquín y Santa Ana (situadas a ambos lados del tabernáculo, en la capilla mayor)

Algunos detalles útiles

Antes de comenzar cualquier ruta, consulta previamente los horarios de apertura al culto de las iglesias. Puedes ver en este enlace los horarios de las iglesias de Tenerife.

Alojamiento en la zona

Para ponértelo más fácil a la hora de descubrir el arte salido de las manos del imaginero grancanario José Luján Pérez en las iglesias de Tenerife, aquí tienes una relación de alojamientos en Tenerife, hoteles en Tenerife y demás. Mucho donde elegir, más que disfrutar en Canarias.

Más información

– CALERO RUÍZ, Clementina: ‘Luján’. Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias. Santa Cruz de Tenerife, 1991.

– TARQUIS, Miguel: ‘Semana Santa en Tenerife’. Santa Cruz de Tenerife, 1960.

(*) Las esculturas comentadas en el texto se describen atendiendo al orden geográfico que siguen las iglesias de las rutas. Las descripciones de Las Dolorosas se recogen bajo un epígrafe aparte (‘Serie completa’).
Anuncios
About Sergio Suárez Benítez (99 Articles)
Periodista, curioso empedernido, interesado con intereses que alimentan el espíritu y un enamorado de las Islas Canarias, mi hogar y el lugar de mis mejores sueños.
A %d blogueros les gusta esto: