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Los sombreros tradicionales de Tenerife y la gente de Napoleón

Hay una historia de Canarias que cuentan los libros que se desgrana en hechos y en consecuencias, a lo grande, y hay otra historia -creo- que se hace y se deshace en pequeños detalles. Una de esas pequeñas historias es la anécdota que acompaña a uno de los diseños más populares de los sombreros tradicionales de Tenerife. Sombreros de palmito y de pequeño tamaño que visten las mujeres de Tenerife cuando llevan el traje de maga.

Antes que nada, una consideración, mago en Canarias no tiene nada que ver con magia, mago es el nombre que reciben tradicionalmente las gentes del campo. Un traje de mago es, por tanto, un vestido tradicional en el mundo rural canario.

A lo que voy. Uno de los sombreros típicos de las mujeres de Tenerife desde principios del siglo XIX es un modelo confeccionado con fibras de hojas de palmera canaria, las mismas que se usan tradicionalmente para confeccionar las empleitas con las que se dan forma a los quesos canarios.

Capitulación de Bailén

Desarme de los prisioneros franceses en Bailén.

Ese tipo de sombrero pequeño lo empezaron a hacer los prisioneros franceses de Napoleón llegados a Tenerife que fueron evacuados a Canarias tras su derrota en la Batalla de Bailén en julio de 1808, durante la Guerra de la Independencia. Prisioneros que se sumaron a los de otro contingente llegado anteriormente procedente de la flota francesa del almirante Rosily-Mesros (1748-1832) vencida en la Batalla de la Poza de Santa Isabel, también en 1808.

En un momento dado, los prisioneros instalados en Tenerife y en Gran Canaria tuvieron lo que hoy se podría considerar como un ‘régimen abierto’, debían permanecer confinados en las Islas mientras se prolongara la Guerra de la Independencia Española que no acabó hasta 1814.

A Gran Canaria, llegaron unos 500 prisioneros que se instalaron provisionalmente en el viejo Hospital San Martín hasta que sus servicios empezaron a ser solicitados por la población local como sirvientes o jornaleros, siendo alojados en casas particulares, en fincas y en haciendas.

En Tenerife, se concentraron en Candelaria y se repartieron de la misma forma que en Gran Canaria. En 1810 ya había en Tenerife más de un millar de cautivos. Y su estancia en Canarias no se puede comparar con la que sufrieron sus compatriotas en la isla de Cabrera, en Baleares (9.000 en 15 kilómetros cuadrados), donde murieron tres de cada cuatro cautivos.

En ésas, muchos de los prisioneros llegados a Canarias tuvieron que hacerse cargo de su propia manutención y para ello recurrieron a hacer uso de sus habilidades.

Sombreros de palmito

Algunos empezaron a hacer esos pequeños sombreros de palmito para vender en la calle. Tanto gustó aquellos sombreros que se convirtieron en un complemento de la indumentaria de la mujer y un trabajo más de artesanía canaria. Hasta el día de hoy.

Traje de TenerifeY un dato más. Muchos de los prisioneros franceses que permanecieron en Canarias durante la guerra decidieron quedarse al final del conflicto, casándose con chicas canarias.

Algunos apellidos canarios como los de Ripoche, Boissier o Auyanet tienen su origen en estos prisioneros franceses que se quedaron para siempre en las Islas.

Y volviendo a los trajes de mago de Tenerife, aquí tienes un enlace que te lleva a la tienda de artesanía canaria de la Casa de los Balcones de La Orotava, en Tenerife.

Y aquí una web que te ofrece complementos de vestuario tradicionales canarios en Los Realejos.

Ya ves, pequeños hechos que hacen grandes historias.

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About Sergio Suárez Benítez (87 Articles)
Periodista, curioso empedernido, interesado con intereses que alimentan el espíritu y un enamorado de las Islas Canarias, mi hogar y el lugar de mis mejores sueños.
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