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Iglesia de Santo Domingo de Guzmán: el solar de la paz

La Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran Canaria se levanta sobre el lugar exacto en el que aborígenes de Gran Canaria y conquistadores castellanos acordaron la paz y el sometimiento  de los canarios a los Reyes Católicos. Sin embargo, la historia del templo es también la de la ciudad y la de sus avatares. La plaza que se abre ante la iglesia fue lugar para las ejecuciones públicas de la Inquisición y la construcción que se puede ver hoy resurgió sobre las cenizas de un incendio en el peor ataque pirático de la historia de la ciudad. La iglesia fue un lugar para la paz terrenal y la espiritual. Sí, pero también una diana para todo lo contrario.

Pero vamos a la primera historia de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran Canaria. El conquistador de Gran Canaria, Pedro de Vera, estuvo siempre muy unido a la Orden de los Predicadores, en cuyo monasterio, de su Jerez de la Frontera natal, tenía el patronazgo de la capilla mayor. Por esta razón, la primeras fundaciones de los dominicos en el Archipiélago canario se asentaron en Gran Canaria.

El mismo Vera cedió en 1522 un solar en el barrio de Vegueta, situado en los límites exteriores del Real de Las Palmas, en el que se fundó el convento de San Pedro Mártir. Los dominicos levantaron su misión sobre una ermita anterior, existente desde finales del siglo XV, que conmemoraba el lugar donde se concertó la paz de la Isla un 29 de abril, día de la festividad del mártir.

Nave central de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran Canaria

Nave central del templo

Aquel terreno cedido por Pedro de Vera, sobre el que hoy se asienta la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, heredera del convento, fue el solar de la paz.

El convento de San Pedro Mártir vio levantar su iglesia y el recinto conventual antes de 1550. Según el historiador Rumeu de Amas, el edificio era “una vasta construcción cuadrada, cuyo frente norte ocupaba la iglesia de tres naves, y cuya puerta principal daba a la plaza de Santo Domingo”.

Otros tres cuerpos de dos plantas encuadraban con la iglesia un espacioso patio o huerta, al cual daban los claustros alto y bajo, habitaciones y dependencias del mismo. En esta primera obra, intervinieron varios constructores, cuyos nombres sólo son conocidos por los protocolos notariales que se conservan en el Archivo Histórico Provincial de Las Palmas de Gran Canaria.

La destrucción posterior del convento y la exclaustración de los monjes en el siglo XIX hicieron sin duda desaparecer muchos testimonios escritos alusivos a la fundación y la construcción del edificio. De todas formas, por los conservados se sabe que en 1527 intervenían en los trabajos de la iglesia los carpinteros Francisco de Grajales y Gonzalo Fernández Barba que se avenían a terminar una capilla en Santo Domingo.

Crucificado de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran Canaria

El Crucificado del altar mayor

De 1535, es el documento que concertaba un acuerdo entre el provincial de la orden y el cantero Miguel Alonso para trabajar una una antigua capilla de la Magdalena.

 

Pero en 1599, la primitiva iglesia y el convento fueron destruidos, incendiados en el ataque a la ciudad del pirata holandés Pieter van der Does. Sin embargo, la reconstrucción, que se prolongó desde 1610 hasta finales del siglo XVII, aprovechó los muros que habían quedado en pie tras la destrucción.

Así, las dimensiones y disposición interna del edificio actual se ajustan en muchos aspectos a la construcción inicial. Como aquél, la iglesia tiene tres naves que acaban en otras tantas capillas de planta cuadrada, a excepción de la principal, que tiene un crucero o antepresbiterio (H)(*). A ambos lados, dos capillas prolongan sus brazos de forma irregular, porque la del lado de la Epístola, la del Rosario (N) es rectangular; mientras que la del Evangelio, la de San José (C), es de planta cuadrada.

El interior del templo no ofrece ninguna variación sobre los rasgos característicos de la arquitectura religiosa canaria. Salta a la vista el uso de la madera como elemento constructivo importante y los muros blancos, lisos y albeados. Sólo hay una excepción, las cubiertas de artesonados que debieron techar la primera iglesia fueron sustituidos en la segunda construcción por elementos más baratos que a finales del siglo XVII se tradujeron en bóvedas de medio cañón par las naves y cubiertas de cañizo para el crucero.

Sagrario-manifestador de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran CanariaLa iglesia hoy sólo conserva armaduras mudéjares en el techo de la sacristía (K). De esta esta construcción, también se desconoce la mayoría de sus autores, sólo se sabe los nombres de los canteros que trabajaban en la segunda mitad del siglo XVII: Diego Hernández (1656) y Francisco Montesdeoca (1674). Ambos labraron en esos años algunos nichos de piedra que acogieron las imágenes donadas al templo por sus patronos. Sólo ha sobrevivido el que realizó el primero (R), en el fondo de la iglesia.

En el exterior del templo, destacaban la portada clasicista de la iglesia, realizada en cantería, como la espadaña (1786). A diferencia de la que se conserva en la Iglesia de San Francisco en la capital grancanaria -otra orden conventual- sus bajos eran huecos, por ella aún se abre el vano de una puerta, por la que se accedía al antiguo claustro. Tanto la espadaña como la portada están recorridas por algunos símbolos alusivos a la fundación dominica. Una fundación que en su mejor época llegó a albergar hasta cuarenta religiosos que impartían estudios de teología y de escolástica.

Retablos

La Iglesia de Santo Domingo de Guzmán acoge seis retablos realizados entre los siglos XVII y XVIII. El mayor (J) fue construido hacia 1750 por Juan Almeida, por su similitud con el que envuelve al altar flamenco de San Juan de Telde. Se trata de un conjunto de dos cuerpos realizado en madera policromada y sobredorada que abre un vano en su parte central a modo de hornacina, para acoge a un Crucificado (25).

A los pies del altar, dos puertas permiten el acceso a la sacristía (K). Los retablos barrocos del ‘Señor atado a la Columna’ (F) y del ‘Cristo de la Caída’ (M), más simples, son muy parecidos y fueron realizados a finales del siglo XVII.

Capilla de San José Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran CanariaCon el del altar mayor, ambos son policromados y sobredorados. Llaman la atención las cinco pinturas de los cuerpos superiores, que representan varias escenas religiosas. El altar dorado de un solo vano de la capilla de San José (D) también es de finales del siglo XVII (hacia 1693) y es obra del retablista Alonso de Ortega.

Su adscripción al barroco salta a la vista en las columnas salomónicas que lo enmarcan. Esta pieza es una réplica de la que realizó el mismo autor para el altar de San Fernando de la Catedral de Santa Ana (1692). Como en los conjuntos del testero de las naves laterales, el remate está ocupado por un óleo, en este caso, de ‘Santa Bárbara’ (11).

En la capilla del extremo del crucero, se sitúa el altar del Rosario (O), un retablo también dorado de los llamados de hornacina, construido a principios del siglo XVIII. En él abunda una decoración profusa de rocalla que se extiende en todas las superficies de sus tres caras.

El último de los retablos de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán es también el más antiguo (1656). Se trata del dedicado a Santo Tomás de Aquino (R), obra del albañil Diego Hernández. De corte manierista, fue realizado en piedra de cantería con una sola hornacina. Su decoración formada por hojas anchas y planas, unidas por un botón central, es común en el barroco peruano del siglo XVII (Potosí).

Baptisterio de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran CanariaSin embargo, la obra más valiosa de la iglesia dominica no es un retablo, aunque está relacionado con ellos. Se trata del sagrario manifestado barroco (24) que realizó en 1665 Antonio Ortega para el altar mayor (J).

El sagrario dorado fue construido en madera de bornio, castaño y viñátigo sobre una planta poligonal y en tres cuerpos en los que fueron talladas las figuras del ‘Abrazo de San Francisco y Santo Domingo’ y la ‘Inmaculada Concepción’ que remata el último nivel.

Pero la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran Canaria conserva otras obras que, si bien no son piezas de un gran valor artístico, si son una muestra de la vida espiritual de la comunidad religiosa y el testimonio de una época.

Así, entre los cuadros, además de los que cuelgan de los tres altares citados, a ambos lados de las naves laterales se sitúan otros dos realizados en el siglo XVIII: el de ‘Santa Teresa’ (7), sobre el antiguo lugar que ocupó el retablo de la religiosa; y la ‘Ascensión del Señor’ (37), ambos de autor anónimo.

Otro dato. Aunque los púlpitos (13) se parecen, no son iguales. El que se levanta junto a la capilla del Rosario (N), perteneció a la desaparecida Ermita de Nuestra Señora de los Reyes, en Vegueta.

En la capilla de San José (C), está enterrado el historiador del siglo XVII canario, Tomás Marín y Cubas (12). Además de otras tallas y piezas de orfebrería que se guardan en la sacristía, llama la atención un tapiz peruano del siglo XVIII, encargado por el Primer Marqués de Casa Hermosa y más tarde donado a la Orden. Una congregación que se asentó sobre el solar de la paz.

El paso de Luján

La Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran Canaria conserva seis tallas salidas de la mano del escultor grancanario José Luján Pérez (1756-1815). Cuatro de ellas, ‘La Dolorosa’ (28), el ‘San Juan Evangelista’ (30), la ‘Verónica’ (15) y el Cristo de la Caída (29) eran parte del grupo escultórico realizado en 1803 para el Cuerpo de Escribanos de Las Palmas que querían formar con ellas “una procesión del paso”, como dice la documentación de la época.

El conjunto tiene la particularidad de ser único en la producción del imaginero, algo raro para un autor acostumbrado a recibir varios encargos de una misma advocación. El realismo destaca en todas las figuras del grupo, en particular el Nazareno (29), cuyo rostro expresa un palpable realismo, como se puede ver en otras figuras del mismo autor, como las de la Iglesia de San Gregorio Taumaturgo de Telde.

Otra de la tallas de Luján Pérez es el ‘Cristo Predicador’ (1802) (10), una representación que alude directamente a los dominicos -la Orden de los Predicadores- quienes fueron los que encargaron la obra.

El último de los trabajos del artista es el ‘Santo Tomás de Aquino’ (39). El santo aparece con los atributos característicos: un sol sobre el pecho, símbolo de sabiduría; y el ostensorio de la Eucaristía, ya que redacto la ‘Misa de Corpus’ por encargo del Papa.

Pero la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran Canaria, guarda otras tallas de gran valor artístico, muchas de ellas encargadas por los dominicos del convento.

En el primer cuerpo del altar mayor (J), por ejemplo, se puede ver un ‘Santo Domingo de Guzmán’ (22), fundador de la orden dominica y un ‘San Pedro Mártir (26), titular del viejo convento. Ambos fueron terminados probablemente hacia 1750, cuando se realizó el retablo.

Sobre ellos, dos figuras menores, un ‘San Fernando’ (23) y un ‘San Luis’ (27), que corresponden con la misma época. El ‘Crucificado’ (25) del nicho central fue realizado por Antonio Almeida, autor del altar.

La capilla de la nave del Evangelio (E), acoge una imagen también barroca del ‘Cristo atado a la Columna’ (16), realizada en el siglo XVII por el artista madrileño Calderón de la Barca. Junto a ella, una ‘Magdalena’ (17) del siglo XIX, del escultor tinerfeño Silvestre Bello.

Aún en el retablo, una pequeña hornacina acoge otra escultura de ‘La Virgen y el Niño’ (19), una figura anónima del siglo XVII que perteneció de igual modo al convento. En la capilla de San José (D), hay una imagen barroca del siglo XVII del santo (8) de procedencia mejicana que comparte uno de los extremos del retablo con una ‘Santa Lucía’ (9) que perteneció al desaparecido convento de las monjas recoletas de San Ildefonso (hoy solar del Museo Canario).

Frente a esta capilla, se encuentra la de la Virgen del Rosario (N), cuya talla homónima es obra del escultor tinerfeño Fernando Estévez (siglo XIX), discípulo de Luján. En el coro (S), llama la atención el facistol (atril) del ‘Niño Jesús Infante’ (41). No hay que olvidar tampoco ‘El Cristo de Medinaceli’ (43).

El resto de tallas fueron realizadas en el siglo XIX, como es el caso de la ‘Virgen de la Esperanza’ (4), de Silvestre Bello; o el del ‘San Gregorio’ (14), inspirado en el Luján de Telde; o el ‘Cristo’, realizado en un taller peninsular en 1954.

Plano de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran Canaria

Dependencias y retablos

A. Baptisterio. B. Paso de Semana Santa. C. Capilla de San José. D. Retablo del Cristo Predicador. E. Capilla del Santo Cristo atado a la Columna. F. Retablo del Cristo atado a la Columna. G. Casa Parroquial. H. Crucero. I. Capilla Mayor. J. Retablo Mayor. K. Sacristía. L. Capilla del Cristo de la Caída. M. Retablo del Cristo de la Caída. N. Capilla del Rosario. O. Retablo del Rosario. P. Capilla de Santo Tomás de Aquino. R. Retablo de Santo Tomás de Aquino. S. Coro.

Obras

1.Cuadro de San Juan Bautista. 2. Pila bautismal. 3. Cristo de la Salud. 4. Virgen de la Esperanza. 5. Pilas bautismales. 6. Confesionarios. 7. Cuadro de Santa Teresa. 8. San José. 9. Santa Lucía. 10. Cristo Predicador. 11. Cuadro de Santa Bárbara. 12. Lauda de Tomás Marín y Cubas. 13. Púlpitos. 14. San Gregorio. 15. Verónica. 16. Cristo atado a la Columna. 17. Magdalena. 18. Cuadro de Santa María Penitente. 19. Virgen con el Niño. 20. Cuadro de un santo rey. 21. Lauda de los Condes de la Vega Grande. 22. Santo Domingo. 23. San Fernando. 24. Sagrario-manifestador. 25. Crucificado. 26. San Pedro Mártir. 27. San Luis. 28. Dolorosa. 29. Cristo de la Caída. 30. San Juan Evangelista. 31. Cuadro del Misterio de la Adoración de los Reyes. 32. Cuadro de la Virgen de Belén. 33. Cuadro de San Lorenzo Mártir. 34. Óvalo de Santa Ana. 35. Virgen del Rosario. 36. Óvalo de San Joaquín. 37. Cuadro de la Ascensión del Señor. 38. Cristo. 39. Santo Tomás de Aquino. 40. Santa Teresa. 41. Facistol del Niño Jesús. 42. Órgano. 43. Cristo de Medinaceli.

Guía práctica

Descripción

La Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran Canaria, declarada parroquia en 1841, es un templo de tres naves con cubierta de bóveda de cañón, sostenida por amplios arcos de medio punto. Estos arcos, están apoyados en columnas y pilastras de orden toscano. La planta presenta siete capillas, siendo las de los extremos del crucero de tamaño diferente. La iglesia, sin sus dependencias, ocupa una superficie de 1.080 metros cuadrados (40X36 metros).

Qué ver también

Claustro. El claustro del convento, con toda probabilidad, era anterior a la destrucción de los holandeses de 1599, sobre todo sus arcos apuntados, inequívocamente góticos. Después de la exclaustración de los dominicos en 1836, el recinto fue usado como hospital psiquiátrico y leprosería antes de arder en un incendio (1931). Parte del claustro fue reubicado en la Casa de Colón donde hoy se lo puede ver.

– Maqueta de la antigua ciudad. En una de las salas del segundo piso de la Casa de Colón, se muestra una didáctica maqueta de Las Palmas de Gran Canaria en el siglo XVII. En ella, se puede ver el aspecto que debió tener el convento y los huertos en su mejor época.

– Fuente. La fuente que hoy ocupa una posición central en la Plaza de Santo Domingo perteneció al antiguo claustro del convento. Se trata de una pieza del siglo XVIII labrada en cantería. Llama la atención el efecto barroco del surtidor y la decoración de hojas de la base.

– ‘El Quemadero’. El terrero de la Plaza de Santo Domingo, conocido también como ‘El Quemadero’, fue uno de los lugares elegidos por el Tribunal de la Santa Inquisición para cumplir sus sentencias.

– Laudas. El suelo de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Las Palmas de Gran Canaria fue lugar de enterramiento para los dominicos. Muchas laudas, sobre todo en la vecindad de las capillas de los testeros (E y L), conservan unas curiosas inscripciones incisas sobre su superficie que no hay que dejar de ver.

Datos útiles

El horario de misas de la parroquia es el siguiente:

De lunes a sábado, a las 19.30 horas. Domingos: a las 12.30 horas y a las 19.30 horas.

Alojamiento

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Más información

– FRAGA GONZÁLEZ, Carmen: ‘La arquitectura mudéjar en Canarias’. Aula de la Cultura de Santa Cruz de Tenerife. Santa Cruz de Tenerife, 1977.

– TRUJILLO RODRÍGUEZ, Alfonso: ‘El retablo barroco en Canarias’. Cabildo Insular de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 1977.

(*) Las letras en mayúsculas entre paréntesis se refieren a la localización de las dependencias y de los retablos del templo en el plano adjunto; los números de una y dos cifras, a las tallas y a otras obras menores, en el mismo plano.

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About Sergio Suárez Benítez (95 Articles)
Periodista, curioso empedernido, interesado con intereses que alimentan el espíritu y un enamorado de las Islas Canarias, mi hogar y el lugar de mis mejores sueños.
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