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4 tipos de coladas de lavas canarias con las que te puedes tropezar

Las tierras canarias son siempre volcánicas. Da igual donde busques. Esa es su naturaleza. Tanto da que sean rocas de origen ígneo, que sean coladas de lavas canarias, mantos de lava, capas de cenizas, arenas negras de playas o sedimentos -que no te equivoques- son el resultado de la erosión de las mismas rocas alumbradas por volcanes y calderas. Se pise donde se pise sobre suelo natural, en Canarias, se tropieza siempre con terreno que un día ardió a miles de grados.

Sin embargo, hay rocas y terrenos volcánicos, coladas volcánicas, flujos de lavas con alguna estructura, que pueden ser reconocibles a simple vista y que evocan tipos de erupciones muy característicos. Se trata de lavas con patrones que se pueden encontrar en todas las Islas. Yo las calificaría en cuatro tipos: coladas en bloques, coladas Aa, lavas pahoehoe (estas últimas denominaciones hawaianas) y flujos almohadillados. ¿Vemos cada uno? Venga:

Lavas Parque Nacional de Timanfaya

Lavas del Parque Nacional de Timanfaya.

– Coladas en bloques. Se trata de lavas producidas por magmas de tipo ácido, con sílice, el suficiente para espesarlas hasta decir basta. Tanto, que las coladas tienen dificultades para correr en superficie aun cuando la pendiente por la que caigan sea respetable. No tienen apariencia escoriforme y forman bloques de tamaño variable. Una erupción volcánica de Canarias típica de este tipo de coladas es la del Roque Agando, en la isla de La Gomera.

– Lavas Aa. Las lavas Aa son de origen basáltico que forman bloques muy desiguales entre sí, con superficies ásperas y rugosas. Las lavas Aa corren a velocidades relativamente altas, entre los 5 y los 50 kilómetros por hora. Se trata de coladas de lavas canarias muy fluidas. La rapidez de estos flujos hace que las lavas se coagulen sobre el terreno sólo parcialmente.

Las superficies enfriadas en la parte externa son deformadas por la que aún circula incandescente bajo la corteza. Algo, que la agrieta y la deforma sin un patrón coherente. Por otro lado, la presión de los gases contribuyen también a romper las superficies y a crear bolsas de magma que se pueden fracturar o no. En las Cañadas del Teide o en el Parque Nacional de Timanfaya, en Lanzarote, puedes encontrar una amplia representación de este tipo de coladas de lavas canarias de superficie.

– Lavas pahoehoe. Son ese tipo de lavas que tienen forma de cuerdas. Seguro que las has visto. Son también de naturaleza basáltica y sus rugosidades -algunos dicen que tienen forma de tripas- parecen hechas por la mano del hombre. Pero ¡ojo!, tampoco faltan zonas en las que la lisura del firme resulta igualmente equívoca sobre su procedencia.

La lava fluye bajo la corteza desgajándose en pequeños lóbulos o dedos. Estas lavas son las que producen los famosos tubos volcánicos canarios como los de la Cueva de los Verdes o los Jameos del Agua, también en Lanzarote.

Un dato curioso. En plena erupción, un flujo de lava puede pasar de ser pahoehoe a convertirse en Aa, sobre todo cuando incrementa la distancia entre el punto de emisión y el frente de lavas. Simplemente, las lavas pierden calor relativo incrementándose la viscosidad, cambiando su texturización.

Lavas pahoehoe Teide

Lavas pahoehoe en las Cañadas del Teide.

– Lavas almohadilladas. El nombre popular de estas lavas no es casual. Parecen éso, almohadones. Incluso llegan a tener formas esféricas o semiesféricas, por lo que también se las conocen como lavas en forma de corteza de pan. Se trata de lavas que entran en contacto con el agua, normalmente del mar, produciéndose un diferencial de temperatura que resulta decisivo. La superficie se enfría más rápidamente que el interior, por lo que se parten y hasta explotan cuando vienen acompañadas de acumulaciones de gases. Estas lavas se llenan de grietas, de fracturas, tienen formas chatas, redondas como te he comentado, o alargadas y hasta en forma de tubo. Y sus dimensiones resultan muy variables, pueden oscilar entre unos pocos centímetros hasta superar el metro de longitud. Todo depende de la consistencia y ésta de la química interna original de cada paquete rocoso incandescente.

Lavas almohadilladas en Canarias, las encontramos, por ejemplo, en el frente marítimo del Campo de Volcanes de la Isleta, en Gran Canaria, o junto al Volcán Teneguía, en la isla de La Palma.

Conociendo cómo se desenvuelven los flujos de lava, resulta muy interesante, y hasta entretenido, intentar recrear cómo marcharon campo a través las lavas que puedes tener a la vista en Canarias. Tu imaginación es el límite. Y como te decía, puedes encontrar estos patrones eruptivos de las coladas de lavas canarias en cualquier isla.

Si te pica la curiosidad, amas la naturaleza en sus manifestaciones más creadoras, el volcanismo, Canarias es lo que buscas. Y si buscas hoteles en Canarias, para hacer más fácil tu experiencia en las Islas Canarias, esta es una relación tan variada como completa. Para ponértelo fácil. Felices descubrimientos.

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About Sergio Suárez Benítez (77 Articles)
Periodista, curioso empedernido, interesado con intereses que alimentan el espíritu y un enamorado de las Islas Canarias, mi hogar y el lugar de mis mejores sueños.
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